PROYECTO CIRCULAR HUMUS-SPAIN

GESTOR DE BIORRESIDUOS RURAL

 «Este proyecto encaja dentro de la dinámica de reciclado basado en la economía circular de dar valor a los residuos de biomasa al convertirlos en BIOenmiendas para su uso en la nueva agricultura de precisión, de conservación y ecológica, para la regeneración de ecosistemas degradados, y para la lucha contra el cambio climático».

Dónde está el problema

Está ahora mismo aquí, sólo hay que ver las noticias y observar los acontecimientos climáticos alrededor del mundo. Si no ponemos en práctica soluciones, la temperatura del planeta crecerá por encima de los 2ºC, y traerá unas consecuencias difíciles de afrontar. La situación es tan alarmante que Antonio Guterres secretario General de la ONU hace un llamamiento precisamente urgiendo a tomar acción.

El último informe de los expertos del panel del clima IPCC es claro, las actividades humanas son las responsables en su mayoría de este cambio climático y si queremos revertir la situación hay que actuar ya. De todas estas actividades, las del sector agrario contribuye con un 14% a la emisión total de Gases de Efecto Invernadero.

Pese a los acuerdos alcanzados en la cumbre de París, las emisiones de GEI se han incrementado ligeramente y este año 2020 se va a convertir en el tercero más caluroso de la historia. Si sigue aumentando la temperatura nos podríamos enfrentar en un futuro próximo a unas consecuencias imprevisibles y difíciles de asimilar. Una subida de 3ºC conllevaría a temperaturas de hasta 60º en latitudes más al sur, sencillamente esto es incompatible con la vida humana. 

Los efectos del cambio climático serán más pronunciados para los países de la cuenca mediterránea donde el avance de la desertificación es alarmante. Recientemente el Gobierno español lo ha declarado como el mayor desafío ambiental para nuestro país.

En los suelos encontramos y son el principal reservorio de carbono, y en ellos se encuentra la cuarta parte de toda la biodiversidad de nuestro planeta. Su conservación está ligada a nuestra propia existencia.

Su degradación conlleva la pérdida de superficie agrícola, lo que a su vez lleva a la intensificación productiva de las tierras agrícolas existententes con el uso de fertlización química, que no hace si no agravar el problema y amenaza la salud alimentaria.

A nivel global los efectos del cambio climático al igual que en nuestro país, están llevando a una pérdida de suelo fértil, lo que pone mucha presión al sector agrícola para producir lo suficiente para alimentar a la creciente población mundial. Se necesitan nuevas estrategias agrícolas y ganaderas más respetuosas con el medio ambiente, para por un lado poder satisfacer el aumento en la demanda de alimentos, pero también para hacerlo de una forma lo más sostenible posible.

El proyecto pretende aportar su granito de arena en la lucha contra el calentamiento global y ofrece una solución al problema del tratamiento de los estiércoles y otros biorresiduos asociados al sector agrario, cuya acumulación constituye  que una de las mayores fuentes de emisión de Gases de Efecto Invernadero.

Tradicionalmente, los estiércoles y purines jugaban un papel fundamental en la fertilización de los suelos, ya que habitualmente las explotaciones eran tanto agrícolas como ganaderas, por lo que los cultivos de la explotación podían asumir la carga de nitrógeno de estos estiércoles sin mayores problemas complementándose con técnicas como el barbecho o el abono verde cuyo objetivo era garantizar el mantenimiento de la fertilidad y el rendimiento de los cultivos. Es decir la actividad agraria se desarrollaba ya en lo que hoy conocemos como economía circular.

Pero este equilibrio entre agricultura y ganadería se fue debilitando, con la introducción de los abonos de síntesis en la revolución verde, y luego con la intensificación de ganadería y la generalización de explotaciones intensivas alentadas por la PAC, esa relación de interdependencia que existía entre ganado, suelos y plantas se fue debilitando hasta romperse. Las explotaciones agrarias ya no disponían de tierras de cultivo a fertilizar y entonces surge el problema de qué hacer con la acumulación de estiércoles.

 

Conoce más sobre donde está el problema

Dónde está el círculo

El círculo une dos extremos, por un lado la gran cantidad de estiércoles que se producen en nuestro país de los cuáles sólo es reciclado el 10% (fuente Miteco) lo que supone un desperdicio de materia orgánica, constituye una fuente potencial de contaminación de aguas y una fuente de emisión de gases de efecto invernadero. En el otro extremo está la necesidad de por un lado producir alimentos de una forma más sustentable, sana y precisa ante el aumento de la demanda debido al crecimiento de la población.Y por otro lado la necesidad de mitigar los efectos del cambio climático.

El proyecto promueve la puesta en marcha de una actividad circular que aproveche todo el potencial que supone la enorme producción de estiércoles en la explotaciones ganaderas para convertirlas mediante un proceso de ECORECICLADO en las enmiendas orgánicas necesarias para cubrir la creciente demanda de fertilizantes orgánicos destinados a la nueva y creciente agricultura ecológica y de precisión, así como para la biorremediación de suelos que sean capaces de retener CO2, generando en el desarrollo de esta actividad beneficios ambientales en la lucha contra el cambio climático, beneficios sociales al promover el desarrollo rural, y beneficios económicos en la comercialización de un subproducto valorizado cuya demanda está creciendo exponencialmente.

El proyecto propone para su implantación en zona rural, un modelo de gobernanza que implique a explotaciones ganaderas y/o agrícolas, cooperativas, organizaciones agrarias, autoridades locales, municipales o autonómicas, junto a otras partes interesadas como agentes de desarrollo rural, o programas ambientales.

Así mismo el proyecto quiere contar con la participación de empresas, universidades y centros de investigación que estén trabajando en  esta temática y que validen la funcionalidad y los resultados que se pretenden.

¿Cuál es el reto?

Mitigar los problemas ambientales descritos mediante la puesta en marcha de una actividad circular que aproveche todo el potencial que supone la enorme producción de estiércoles en la explotaciones ganaderas para convertirlas en las enmiendas orgánicas necesarias para cubrir la creciente demanda de fertilizantes orgánicos destinados a la nueva y creciente agricultura ecológica y de precisión, así como para la biorremediación de suelos, generando en el desarrollo de esta actividad beneficios ambientales en la lucha contra el cambio climático, beneficios sociales en forma de contribuir a producir alimentos más sanos y seguros, y beneficios económicos en áreas rurales.

Cómo se pretende hacer

Mediante la implantación de una planta de tratamiento de biorresiduos en zona rural donde se llevará a cabo una actividad de reciclaje ecológico de estiércoles y otros biorresiduos con técnicas de compostaje y vermicompostaje, obteniendo como resultado un subproducto valorizado que tiene que volver a los suelos como enmienda orgánica -humus- para su fertilización. Esta planta actuará como un gestor de biorresiduos rural.

Para lograr su implantación se necesita un «consenso» entre las partes interesadas, llegando a acuerdos personalizados y adaptados a cada «casuística local». Para ello la implantación se basa en un modelo de gobernanza que implique a todas las partes interesadas: explotaciones ganaderas y agrícolas, autoridad local y autonómica, empresas y emprendedores.

El proyecto velará por el buen entendimiento entre las partes y deberá hacer entender los beneficios que su implantación aportará al territorio y a las partes firmantes del acuerdo. Así mismo, el proyecto debe de ser «garante» del buen funcionamiento de la planta de reciclaje, aportando conocimiento científico para la obtención de un producto valorizado que demuestre sus beneficios agronómicos. Un ejemplo de esto podría ser la elaboración de enmiendas a la carta y fertilizantes para un determinado propósito o cultivo.

Para todo ello el proyecto cuenta con asesoramiento científico y jurídico.

Beneficios ambientales que se pretenden

En agricultura:

  • Reducción en el uso de fertilizantes inorgánicos en favor de un incremento de la materia orgánica en los suelos agrarios aportando compuestos orgánicos conforme al objetivo europeo de reducir el uso de fertilización química en un 50% para el 2030.
  • Fertilización agroecológica: como resultado del proceso de reciclado se obtienen bioenmiendas para abastecer la demanda de abonos orgánicos por parte de la creciente agricultura de precisión, de conservación y ecológica. Alineado con el objetivo europeo de que al menos un 30% del suelo agrícola debe de estar dedicado a la agricultura sostenible de aquí al 2030.
  • Suelos más resilientes al cambio climático al mejorar su estructura y perfil isohúmico.
  • Mayor seguridad alimentaria: Evitar la contaminación de suelo agrario por metales pesados y/o zoosanitarios al usar estiércoles como abono directamente sobre el suelo.
  • Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero especialmente amoniaco, por el aporte directo de estiércoles y fertilizantes inorgánicos.
  • Lucha contra el cambio climático al reducir la dependencia de las importaciones de fertilizantes químicos cuya fabricación y transporte contribuyen al calentamiento atmosférico.
  • Evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas por el aporte directo de estiércoles y fertilizantes inorgánicos.
  • Preservar y mejorar las propiedades biológicas de los suelos agrarios aumentando su contenido en carbono, potenciando su manejo como “suelos vivos”, preservando la biodiversidad, y devolviéndoles su capacidad para secuestrar carbono.
  • Ahorro de agua.

 

En ganadería:

  • Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las acumulaciones de estiércoles, sobretodo metano, amoniaco y óxido nitroso.
  • Evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas que se pueden producir por escorrentías desde los depósitos de estiércoles.
  • Explotaciones más sanas y seguras para los ganaderos y los animales de acuerdo con la nueva ley del bienestar animal.
  • Mayor seguridad alimentaria.
  • Ahorro de agua.
Misión - Visión - Valores

MISIÓN

Crear un modelo de gestión de residuos ganaderos y otros biorresiduos basado en el ECOreciclaje de acuerdo a las nuevas exigencias ambientales europeas que entrarán en vigor con la nueva PAC en 2022.

Reducir el impacto ambiental del sector ganadero y agrícola en su conjunto de acuerdo con las estrategias españolas para la descarbonización de la economía a corto plazo (PNIEC 2030), y a largo plazo (PNACC 2050).

VISIÓN

Ganadería y agricultura de nuevo conectados para crear un circulo de suministro sostenible de materia orgánica para la producción de fertilizantes orgánicos que puedan proveer a la creciente producción de la agricultura de conservación y ecológica, reduciendo el impacto ambiental de la actividad de ambos sectores, y produciendo unos alimentos más sanos y seguros para la creciente población mundial.

VALORES

Sostenibilidad. Permacultura. Gestión agroecológica. Modelo de gobernanza. Economía Circular. Bioeconomía.

 

 

Este es nuestro círculo

Circulo proyecto Humus-Spain
Seguridad alimentaria - sello de calidad

Como se explica en esta web, uno de los problemas de aportar al suelo directamente estiércol es que podemos introducir en la cadena alimentaria contaminantes de diverso origen. A los animales se les trata con medicamentos y restos de estos quedan fijados en los estiércoles. Estos no desaparecen y pueden llegar a ser absorbidos por las plantas cuando se fertiliza el suelo directamente con estiércoles.

Además dependiendo de su origen animal, los estiércoles contienen presencia en mayor o menor medida de metales pesados que se mantienen en el suelo y que por lo tanto también pueden ser absorbidos por las plantas.

Por último, los animales se alimentan de forraje que contiene semillas que no son ingeridas en su totalidad y que pueden permanecer por lo tanto en los estiércoles.

Todos estos contaminantes pueden ser eliminados en las diferentes fases de el proceso de compostaje. Los restos de semillas son difíciles de eliminar pero se puede llegar a ello en la fase termófila o de «higienización».

Efectivamente, el proceso de compostaje es un proceso de limpieza o higienización, de hecho así es definido por la FAO:

«El compost es el resultado de un proceso biológico que tiene el objetivo de estabilizar e higienizar los residuos orgánicos para que estos puedan ser utilizados como fertilizante. Este proceso se conoce como compostaje.»

La certificación SHC, es la encargada de certificar que un suelo agrícola está libre de contaminantes. En todo caso, el proyecto pretende la creación de un sello propio especifico para el tratamiento de suelos con humus.

 

¿Por qué no se ha hecho hasta ahora?

Principalmente por estos motivos:

  • Desconocimiento. Existe muy poca difusión e información sobre el poder regenerativo del humus.
  • Ruptura de la conexión entre ganadería y agricultura.
  • Presión grandes multinacionales para la venta de fertilizantes: las empresas comercializadoras de fertilizantes están acostumbradas a una «venta rápida» de sus productos respaldados por grandes multinacionales, y no han estado interesadas en la comercialización a gran escala de humus o de otros productos ecológicos. No están interesadas en que la agricultura salga de ese círculo de dependencia creado por la fertilización química. (Esto puede estar cambiando ahora con el problema del cambio climático y la necesidad de cambio).
  • En el caso de la producción de humus de lombriz a través de vermicompostaje: añadir la dificultad que supone el manejo de una población de lombrices a gran escala.
  • Poco incentivo a la agricultura ecológica hasta ahora. Esto ya está cambiando con las nuevas políticas agrícolas verdes impulsadas desde la Unión Europea que está destinando importantes partidas presupuestarias para impulsar este cambio de paradigma en el sector agrícola.

 

Misión-Visión-Valores
MISIÓN

Puesta en marcha de una planta de BIOreciclaje de biorresiduos en zona rural para mediante técnicas de compostaje y vermicompostaje ECOreciclar estiércoles y otros residuos de origen agrícola y forestal, obteniendo como resultado del proceso enmiendas orgánicas destinadas a la fertilización de cultivos sostenibles, y a la biorremediación de suelos. Generando como consecuencia de esta actividad emprendimiento y economía local.

VISIÓN

Ganadería y agricultura de nuevo conectados para crear un circulo de suministro sostenible de materia orgánica para la producción de fertilizantes orgánicos que puedan proveer a la creciente producción de la agricultura de conservación y ecológica, reduciendo el impacto ambiental de la actividad de ambos sectores, y produciendo unos alimentos más sanos y seguros para la creciente población mundial.

VALORES

Sostenibilidad. Permacultura. Gestión agroecológica. Modelo de gobernanza. Economía Circular. Bioeconomía.

Gestor de residuos Autorizado

Es la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea, la que busca dejar atrás el modelo actual basado en producir, consumir y tirar, para sustituirlo por una economía circular.

Según esta Directiva se consideran residuos agrarios aquellos derivados de la actividad agrícola y ganadera, y por primera vez se incorpora en un plan estatal general de gestión de residuos un capítulo específico destinado a los residuos de este sector.

En esta Directiva Marco se aplica el principio de jerarquía en la gestión de residuos. Este principio, establece que la prevención debe ser la prioridad principal en relación con la política de residuos, seguida por este orden por: la reutilización, el reciclado, la valorización, incluida la valorización energética, y como última opción la eliminación de residuos, que debe reducirse en todos los flujos de residuos.

Para garantizar el cumplimiento de los objetivos a nivel nacional, las comunidades autónomas deben cumplir los objetivos nacionales en su territorio. De igual forma, las entidades locales deberán colaborar de forma independiente o asociada, según lo recojan los planes autonómicos, al cumplimiento de los objetivos aplicables a los residuos de competencia municipal. Es por ello que las CC.AA están obligadas a la elaboración y aplicación de sus propios planes de residuos autonómicos.

Accede aquí a la Directiva Marco de Residuos (DMR)

 

La complejidad que supone para la mayoría de los productores agrarios que cada residuo que genera tenga unas normas específicas, puede resultar en unas cargas excesivas y dificultar su gestión.

Para valorar adecuadamente la problemática en un entorno determinado es necesario cuantificar los residuos agrarios presentes en la zona, localizar a los posibles gestores dispuestos a tratarlos, análisis de costes y tarifas posibles.

Es aquí  donde se posiciona el proyecto que se define como un gestor de biorresiduos rural y que precisa para su actividad de la asignación de un código LER otorgado por la autoridad competente de la Comunidad Autónoma donde se establezca.

Los gestores de residuos se encargan del proceso integral de la manipulación de desechos o de alguna de sus fases. Este procedimiento tiene como objeto dar un destino adecuado a los materiales residuales que se generan en las actividades industriales.

¿El gestor de residuos tiene que estar autorizado?

Si. La empresa que contrate a un gestor de residuos autorizado además cederá la responsabilidad sobre esos residuos al gestor, cosa que no sucede si el gestor no está autorizado. Si el residuo se entrega a un gestor no autorizado el productor sigue manteniendo la responsabilidad sobre esos residuos.

La gestión integral consta de las siguientes fases:

  • Recolección de los residuos en el sitio de generación.
  • Transporte en unidades y contenedores especiales para tal fin.
  • Descarga y almacenamiento en instalaciones certificadas.
  • Reciclaje de aquellos materiales que puedan ser reutilizados en otras actividades.
  • Eliminación de la fracción no recuperable.

Desde hace unos años está regulada la figura de gestores de residuos para dar un carácter de mayor profesionalismo a esta actividad, porque muchas de las actividades vinculadas a la manipulación de los desechos se realizaban al margen de la ley, lo que no garantiza que se le diera el destino más adecuado a estos materiales.

Más sobre gestor de residuos.

 

Legislación aplicable.

– La Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados. Adicionalmente hay que tener en cuenta la exclusión de determinados residuos agrarios (materias fecales, paja y otros materiales naturales, agrícolas o silvícolas), cuando se utilizan en explotaciones agrícolas y ganaderas, en la silvicultura o en la producción de energía a base de esta biomasa, en los términos previstos en el artículo 2, apartado 1.e, de la Ley de residuos.

Por otra parte, conforme a lo establecido en su artículo 2, apartado 2.b, la Ley de residuos es aplicable a los subproductos animales no destinados al consumo humano y sus productos derivados (SANDACH) cuando se destinan a la incineración, a los vertederos, o son tratados en una planta de biogás o de compostaje.

Así mismo, la Ley de residuos es de aplicación a los SANDACH en los aspectos no regulados por el Reglamento (CE) Nº 1069/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano.

En consecuencia, los residuos agrarios no exceptuados de la aplicación de la Ley 22/2011, de Residuos, y las cuestiones no reguladas en otras normativas, se regulan por la Ley 22/2011. En estos casos, los productores de residuos agrarios son los agricultores y ganaderos cuya actividad agrícola o ganadera produzca residuos o cualquier persona que efectúe operaciones de tratamiento previo, de mezcla o de otro tipo que ocasionen un cambio de naturaleza o de composición de esos residuos. Sus obligaciones como productores de residuos y responsables de su gestión están recogidas en el artículo 17 de la Ley de Residuos.

Así, cuando entregan sus residuos a gestores autorizados, los agricultores y ganaderos deberán recibir una acreditación documental de la entrega para demostrar que han cumplido con su responsabilidad en la gestión, y como para cualquier otro residuo, en su gestión se aplicarán las previsiones recogidas en la Ley 22/2011.

Conviene reseñar que conforme a la distribución de competencias establecidas en el artículo 12, no es competencia obligatoria de los municipios la gestión de los residuos agrarios.

 

 

Fases del proyecto

1ª FASE: FORMACIÓN DE LA MESA DE TRABAJO EN MODELO DE GOBERNANZA

No cabe duda que los inicios siempre son complicados. Lo más difícil de un proyecto es su puesta en marcha inicial. Más todavía para este tipo de actividad ya que requiere de un entendimiento entre las partes interesadas y de una amplia gestión burocrática. Es por ello que la primera fase de este proyecto es sentar en la mesa a las partes interesadas para llegar a un acuerdo, condición previa para la gestión de las licencias necesarias para su instalación.
 
El proyecto actúa como gestor de residuos rural y llegará a acuerdos para actuar como esta figura de forma independiente con cada explotación ganadera. Dentro de estos acuerdos hay que distinguir entre el acuerdo comercial planta-explotación, es decir, cómo será el reparto de los beneficios comerciales obtenidos de la venta del humus obtenido como resultado del proceso de reciclaje. Y por otro lado los costes derivados de la actuación como gestor de residuos.
 
 
En todo caso la función del proyecto es facilitar los entendimientos entre partes, velar por el correcto funcionamiento de la actividad de la planta de reciclaje y formar a personas que vayan a trabajar en la planta. Así mismo el proyecto difundirá la actividad que se produzca en la planta para atraer a otros emprendedores y/o inversores que se beneficien de su activad, por ejemplo emprendimiento en agricultura de conservación o ecológica.
 
Así mismo, una vez puesta en marcha la actividad, el proyecto iniciará los trámites necesarios para la tramitación de fondos europeos Next Generation. Es importante señalar que las subvenciones se otorgan a actividades ya en marcha y que puedan demostrar que el modelo de gobernanza aplicado es eficiente.
 
Aunque si bien, la concesión de un fondo europeo no es necesario para el buen desarrollo del proyecto, si puede resultar interesante para un mayor desarrollo de la propia actividad como compra de maquinaria, adaptación de las instalaciones, ampliar zonas agrícolas, mejorar condiciones ganaderas, formación de personas en paro, etc, es decir será beneficioso para la propia localidad.
 
¿Cuál es el papel del ayuntamiento/ mancomunidad?
Se encuentra dentro del modelo de gobernanza y debe de facilitar el contacto entre el proyecto y los ganaderos de la localidad.  La autoridad local puede “presionar” a la autoridad autónoma para la rápida tramitación de las licencias , así como abordar diferentes cuestiones que se pudieran presentar en su tramitación. En este punto hay que tener en cuenta que por ejemplo en la tramitación de la licencia para gestor de residuos se pedirán unas instalaciones de suelo con unas determinadas características. Este punto resulta crítico para que la instalación de la planta inicialmentesea de bajo coste, por lo que la autoridad debe de facilitar suelo para su instalación así como el uso puntual de maquinaria pesada si existiera para la actividad de la planta.
 

 

2ªFASE: TRAMITACIÓN DE LICENCIAS

Para la puesta en marcha de un centro de tratamiento de residuo agrario como el que propone el proyecto, se necesitarán tres permisos de forma autónoma que se corresponden con las tres principales actividades del centro:

Por un lado tenemos la normativa que afecta a la instalación en la planta de una población de lombrices, que se considera  «explotación ganadera». Por lo tanto esta actividad quedará bajo el amparo de La ley 8/2003 de 24 de abril de sanidad animal, que en su artículo 38 establece, que todas las explotaciones ganaderas deben estar registradas en la CCAA en donde radiquen y que sus datos básicos han de incluirse en un registro nacional de carácter informativo. Este es el código REGA (Registro General de Explotaciones Ganaderas).

Por otro lado estaría la regulación que afecta al tratamiento de residuos en la planta de compostaje. En este caso necesitamos obtener el código NIMA (Número de Identificación Medio Ambiental), también llamado código de centro, que es el número que identifica inequívocamente cada actividad productora o de gestión de residuos.

Más específicamente tenemos que obtener un código que identifique con que tipo de residuo vamos a trabajar, este es el código LER, que en nuestro caso es el número 02 01 06 que corresponde a residuo de estiércol.

Por último, como resultado de ese proceso de tratamiento del residuo, vamos a obtener un subproducto no destinado a consumo humano, en este caso sería un producto fertilizante, la ley nos obliga a registrarnos en el registro de fertilizantes sección XII como planta de fertilizantes/ESO, y para ello necesitamos la obtención de código SANDACH (Subproducto Agrario No Destinado A Consumo Humano).

Además, en el nuevo y recientemente aprobado anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, se incluyen una serie de obligaciones para asegurar la trazabilidad y aumentar la transparencia en la gestión de los residuos, que harán necesario incorporar a los cuadernos de registro, una mayor información relativa a las memorias anuales de gestión.

De manera generalizada, esta es la normativa según la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados. No obstante hay que tener en cuenta que esta normativa puede cambiar según la propia regulación autonómica atendiendo a su propio plan de residuos.

Por lo tanto habrá que conocer este plan no sólo para la apertura de la planta de tratamiento, si no también para las obligaciones documentales anuales a presentar ante el órgano competente. Se pueden dar casos particulares en los que estas obligaciones documentales sean mayores, como puede ser en el caso de zonas declaradas «vulnerables».

Esquema de obligaciones documentarias antes y durante la actividad:

 

3ªFASE: INICIO DE ACTIVIDAD

Todo esta preparado para comenzar la actividad, tenemos un acuerdo firmado con la autoridad local para el uso de suelo y maquinaria, acuerdos con explotaciones ganaderas, y ya disponemos de las licencias requeridas.

Comenzamos recogiendo los primeros kilos de estiércol para ser tratados en el centro. Se construyen así las primeras «camas» o ecopilas» (agrupaciones de kilos de residuo), que se transformarán en los primeros kilos de compost o vermicompost.

 

4ªFASE: CONSOLIDACIÓN DEL PROCESO

Durante estos primeros meses de actividad, se llevarán a cabo las operaciones necesarias para la alimentación y crecimiento de la población de lombrices. Esto es lo que nos permitirá formar más «camas» o «ecopilas» capaces de tratar cada una de ellas un determinado volumen de residuo. Por lo tanto, de esto dependerá el crecimiento del propio negocio.

A medida que se vayan reciclando los estiércoles y se conviertan en compost y/o humus, estos podrán ser almacenados para su posterior comercialización, o bien se hará entrega de las cantidades acordadas a cooperativas o empresas, dependiendo del acuerdo alcanzado.

 

5ª FASE: AUMENTO DE CAPACIDAD y DIVERSIFICACIÓN

Una vez consolidada la actividad principal, las opciones de diversificación son varias.

El reciclaje de residuo de biomasa ya tiene una gran demanda debido al aumento de la agricultura sostenible y ecológica, recordemos en este punto que la estrategia europea es que el 35% de toda la superficie agrícola sea ecológica de aquí al 2030, y que además el 50% de toda la fertilización química tiene que desaparecer. Además aumenta la «presión normativa» para reducir el impacto ambiental en la gestión de estiércoles priorizando su «valorización». Por lo tanto, esta es una gran oportunidad de hacer crecer el proyecto.

Una vez la planta esté en funcionamiento podrán tratarse otro tipo de residuos de biomasa como podas o resto de plantaciones.También residuos de algas marinas que se extraen de zonas costeras y que actualmente se llevan a plantas de incineración perdiéndose así una rica fuente de materia orgánica. Tratadas en nuestra planta de reciclaje podrían valorizarse y comercializarse como fertilizante ecológico.

De esta manera podemos convertirnos en un centro de reciclaje de «biomasa» en general y no sólo de estiércoles.

No hay que olvidar que la actividad de biorremediación de suelos necesitará de compost y vermicompost para llevar a cabo su finalidad de degradar residuos y para la recuperación de suelos, lo que constituye otra oportunidad de crecimiento para la planta que puede convertirse en proveedor de estos sustratos.

 

Viabilidad económica del proyecto

Ante un mundo global en continuo cambio hacia una actividad humana más sostenible, la viabilidad de una planta de biorreciclaje parece asegurada. Por otro lado, los nuevos acuerdos de gobernanza impulsados desde el propio gobierno ayudarán a una correcta gestión de la planta manteniendo su actividad en el tiempo.

Son varios los canales de ingresos que se pueden generar con la puesta en marcha de la planta de biorreciclaje. A continuación se enumeran algunos:

  • Residuos forestales: la nueva normativa prohibe quemar este tipo de residuo. Muchos municipios se ven obligados a acumular este biorresiduo en naves o al aire libre. La planta de bioreciclaje puede gestionar y valorizar este biorresiduo cobrando a cada municipio por ello.

 

  • Algas invasoras: municipios costeros se están enfrentando a un problema de acumulación de biorresiduo procedente de diferentes tipos de algas invasoras. Su acumulación causa un daño ambiental al emanar Gases de Efecto Invernadero y malos olores. Actualmente las empresas que se encargan de mantener limpias las costas llevan a las incineradoras municipales estos biorresiduos causando daño ambiental por su quema y constituyendo un auténtico desperdicio de rica materia orgánica. La planta de biorreciclaje puede ser receptora de este tipo de residuo cobrando por su recepción.

 

  • Explotaciones ganaderas: muchas empresas ganaderas ya se están enfrentando a problemas derivados de la acumulación de estiércoles. Estos problemas aumentarán con la entrada en vigor de la nueva PAC en Enero de 2022. Nuevas exigencias ambientales conocidas como Ecoesquemas obligarán a explotaciones ganaderas a reciclar sus residuos si no quieren ver comprometidas sus subvenciones (coloquialmente se lo llama la «nueva ley del estiércol»). La planta de biorreciclaje puede dar una solución a estas explotaciones convirtiéndose en su gestor de residuos y cobrando por ello.

 

  • Biorremediación, lucha contra la desertificación: nuestro país acaba de declarar como mayor problema ambiental la desertificación. La técnica que se ha mostrado más eficaz para combatirla es la biorremediación de suelos. Esta técnica está basada en biotecnología mediante consorcios microbianos que mejoran la estructura del suelo. La planta de biorreciclaje, como resultado de los procesos de compostaje que lleva a cabo, puede producir a gran escala los consorcios microbianos y la materia orgánica necesaria para aplicar esta técnica y cobrar por su venta a la empresas de reconstrucción de ecosistemas.

 

  • Auge de la agricultura de precisión, de conservación y ecológica: no cabe duda de que el sector agrícola está cambiando y que lo hará todavía más por toda la nueva normativa que entrará en vigor y que incidirá sobre aspectos sostenibles. Dentro de los pactos alcanzados en el Acuerdo de París y que tienen que cumplirse como muy tarde en el 2030, los que más nos afectan son: el 30% de toda la superficie agrícola europea tiene que destinarse a agricultura ecológica, y el 50% de toda la fertilización inorgánica tiene que desaparecer. Se necesitarán por lo tanto mayores cantidades de fertilizantes orgánicos para que estos objetivos puedan llegar a cumplirse. Por lo tanto, los fertilizantes orgánicos elaborados en la planta de reciclaje como resultado de sus procesos de compostaje, tendrán una mayor demanda y podrán venderse con más facilidad y a mayor precio.

 

  • Exportación: todos los casos mencionados anteriormente se dan igualmente en otros países, algunos de ellos serán autosuficientes para abastecer esa demanda de enmiendas orgánicas a nivel global, en cambio otros tendrán deficit y tendrán que importar este producto. Por lo tanto se abre una linea de comercialización internacional para el compost, vermicompost y otras enmiendas orgánicas producidas en la planta.
  • Subvenciones al reciclaje y valorización de residuos: sin tener en cuenta la comercialización de los subproductos obtenidos como resultado de los procesos de ecoreciclado de la planta, esta podría sustentarse por el mero hecho de estar dando una solución al problema de la contaminación por estiércoles contribuyendo a la lucha contra el cambio climático. El Gobierno y/o las Comunidades Autónomas tienen destinado presupuesto para subvencionar sin contraprestación económica actividades de reciclaje y valorización. Esto se puede encontrar en los planes de Gestión Integral de Residuos Autonómicos como por ejemplo en el GIRA (Gestión Integral de Residuos de Aragón) que dice lo siguiente:

«En municipios saturados, el sector público fomentará y promocionará de forma directa, la implantación de tratamientos de depuración de estiércoles de tipo biológico, compostaje o cualquier otro que elimine los excedente de nitrógeno»…

Apoyar financieramente con lineas de actuación o participación directa la puesta en marcha de proyectos que utilicen tecnologías de tratameinto sostenibles…

 

 

Marco normativo

Normativa que afecta a la instalación en la planta de reciclaje de una población de lombrices, que se considera  «explotación ganadera»:

  • REGA (Registro General de Explotaciones Ganaderas). En su artículo 38 establece, que todas las explotaciones ganaderas deben estar registradas en la CCAA en donde radiquen y que sus datos básicos han de incluirse en un registro nacional de carácter informativo.

 

Normativa que afecta a la puesta en marcha de la planta de tratamiento de residuo : Directiva marco de residuos de la UE: la nueva Directiva que establece el marco jurídico de la Unión Europea para la gestión de los residuos.

  • Código NIMA (Número de Identificación Medio Ambiental), también llamado código de centro, que es el número que identifica inequívocamente cada actividad productora o de gestión de residuos.
  • Código LER: Lista Europea de Residuos (LER) que identifica el residuo con el que vamos a tratar, en nuestro caso es el número 02 01 06 que corresponde a residuo de estiércol.

 

Normativa que afecta a la manipulación y transporte del subproducto obtenido:

  • Código SANDACH (Subproducto Agrario No Destinado A Consumo Humano).

 

Normativa que afecta a la comercialización del subproducto como fertilizante orgánico:

  • Alta en el registro de fertilizantes sección XII como planta de fertilizantes/ESO.

 

Además, en el nuevo y recientemente aprobado anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, se incluyen una serie de obligaciones para asegurar la trazabilidad y aumentar la transparencia en la gestión de los residuos, se regula el Registro de producción y gestión de residuos que incorpora la información relativa a los productores y gestores de residuos, pero también relativa a las memorias anuales de gestión.

Las obligaciones documentales de la actividad de la planta de reciclaje, suelen estar reguladas por la CC AA correspondiente, de manera general, se suele exigir un Plan de gestión de estiércoles y un Libro de gestión de estiércol. Igualmente, estas obligaciones documentales suelen ser mayores en zonas vulnerables que para el resto del territorio.

 

 

 

 

 

 

 

Los porqués del proyecto:

¿Por qué de este proyecto?, por la nueva arquitectura verde de la UE

Nos encontramos en un periodo crítico para el futuro de las nuevas generaciones y para el de nuestro planeta. La palabra clave es «sostenibilidad». Las consecuencias del cambio climático son ya muy palpables y las autoridades son conscientes de que un cambio es ya completamente necesario. Es por ello que se está legislando para que este se lleve a cabo sin más demora. Esta nueva legislación es la que se conoce como «la arquitectura verde europea».

El  «Gran Pacto Verde Europeo» («Green Deal») se crea en 2016 ante el compromiso desde la Unión Europea de virar hacia una producción más sostenible, teniendo como objetivo principal el de reducir el impacto ambiental de las actividades humanas. Las medidas planteadas en el pretenden evitar que se supere un incremento de 2ºC respecto a los niveles preindustriales y promover medidas adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.

Por otro lado, el vínculo entre unas personas sanas, unas sociedades sanas y un planeta sano sitúa a unos sistemas alimentarios sostenibles en un lugar central de este Pacto Verde Europeo que quiere impulsar la economía, mejorar la salud y la calidad de vida de las personas y cuidar de la naturaleza.

Los objetivos principales son:

  • Garantizar la seguridad alimentaria ante el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
  • Reducir la huella ambiental y climática del sistema alimentario de la UE.
  • Reforzar la resiliencia del sistema alimentario de la UE.
  • Conducir a una transición global hacia una sostenibilidad competitiva «de la granja a la mesa».

 

Conoce más sobre: «Que es el pacto Europeo Verde»

Dentro de este gran pacto, especial relevancia para el sector ganadero tiene el documento «De la Granja a la Mesa», a través de su implantación, la Comisión Europea pretende reducir el impacto medioambiental y climático de la producción animal mediante el desarrollo de una producción ganadera que mejore el bienestar de los animales y reduzca la huella ambiental. Para asegurar el cumplimiento de estos objetivos, la UE los transfiere a cada estado miembro a través de la Política Agraria Común (PAC) en los denominados «Ecoesquemas».

Estas son las lineas de actuación de la estrategia «De la Granja a la Mesa»

El proyecto se encuentra completamente alineado con los objetivos de la «arquitectura verde de la UE» expresados en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), Gran pacto verde europeo (Great Deal), y más concretamente en la estrategia «De la granja a la mesa (Fark to folk») para el sector agrario.

 

Las «Misiones de la Unión Europea»

Para lograr grandes retos en materia de salud, clima y medio ambiente, y alcanzar objetivos ambiciosos e inspiradores en estos ámbitos, la UE ha creado las llamadas «Misiones» (Mission boards).

Estas misiones apoyarán la investigación para cumplir las principales prioridades de la Comisión y encontrar respuestas a algunos de los mayores retos a los que nos enfrentamos hoy en día: la lucha contra el cáncer, la adaptación al cambio climático, la protección del océano, los mares y las aguas, la vida en unas ciudades más ecológicas y la necesidad de garantizar un suelo sano y unos alimentos saludables.

Se trata de una nueva herramienta que no tiene un carácter normativo y que incluye un conjunto de acciones, como proyectos de investigación e innovación, medidas de actuación e iniciativas legislativas, para alcanzar objetivos concretos con un gran impacto social y dentro de un plazo especificado. Estas cinco misiones tratarán de aportar soluciones a los principales retos mundiales de aquí a 2030.

Estas misiones, si no un nuevo enfoque colaborativo para hacer frente a algunos de los principales retos de nuestro tiempo. Confieren un mandato para alcanzar objetivos específicos en un plazo determinado. También generarán impacto al otorgar un nuevo papel a la investigación y la innovación, junto a nuevas formas de gobernanza y colaboración, así como una nueva forma de colaborar con los ciudadanos, incluidos los jóvenes.

La misión por un suelo sano tiene como principal objetivo que el 75% de la superficie del suelo sea «saludable» de aquí al 2030. El documento de esta misión comienza diciendo lo siguiente:

La vida en la Tierra depende de suelos saludables. El suelo bajo nuestros pies es un sistema vivo, hogar de muchas plantas y animales fascinantes, cuyas interacciones invisibles aseguran nuestro bienestar y el del planeta. Los suelos nos proporcionan alimentos nutritivos y otros productos, así como agua limpia y hábitats florecientes para la biodiversidad. Al mismo tiempo, los suelos pueden ayudar a retrasar la aparición del cambio climático y hacernos más resistentes a los eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones.Los suelos preservan nuestro patrimonio cultural y son una parte clave de los paisajes que todos apreciamos. En pocas palabras, los suelos vivos y saludables nos mantienen vivos a nosotros y al mundo que nos rodea.

Sin embargo, tendemos a dar por sentados estos beneficios y, como resultado, hemos descuidado la salud de nuestros suelos. La creciente demanda de suelo para el desarrollo urbano y las infraestructuras está consumiendo muchos de nuestros suelos más fértiles. Al mismo tiempo, el uso inadecuado o insostenible del suelo y la forma en que tratamos nuestros desechos está afectando la salud del suelo, lo que a su vez, altera la capacidad de los suelos para llevar a cabo los servicios vitales que realizan. El cambio climático está ejerciendo una mayor presión sobre la salud del suelo.

¿Por qué debemos actuar ahora? Los suelos son frágiles y pueden tardar miles de años en formarse, ¡pero pueden destruirse en horas! Esto significa que debemos cuidar los suelos ahora para que puedan regenerarse y protegerse para las generaciones futuras.
La degradación del suelo depende en gran medida de cómo vivimos. Si no se controla, agravará muchos desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea. No es de extrañar que la condición del suelo esté en el corazón del nuevo Pacto Verde para Europa y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, los cuales tienen como objetivo reducir la pérdida de biodiversidad y la contaminación, revertir el cambio climático mientras se lucha por un medio ambiente saludable y un uso sostenible de la tierra.

Accede aquí al documento completo de la Misión por los suelos saludables.

 

 

 

 

¿Por qué de este proyecto?, por los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenibles)

El suelo vivo afecta a TODA la vida en la Tierra. Está relacionado con nuestra alimentación, la calidad del agua, la biodiversidad, la construcción, la agricultura, la salud y la expansión urbana. El estado del suelo está intrínsecamente relacionado con varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible). De los 17 objetivos que conforman los ODS, el proyecto Humus-Spain encaja principalmente con estos:

  • Objetivo 6: agua limpia y saneamiento.
  • Objetivo 13: acción por el clima.
  • Objetivo 15: vida de ecosistemas terrestres

 

Conoce aquí cómo encaja el proyecto con estos Objetivos.

¿Por qué de este proyecto?, por la Directiva Marco Europea

El proyecto se encuentra completamente alineado con la nueva Directiva Marco Europea para la gestión de residuos aprobada por el Consejo el 30 de mayo de 2018 (modifica la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos ) comienza diciendo lo siguiente:

«La gestión de residuos en la Unión debe mejorarse y transformarse en una gestión sostenible de las materias con miras a proteger, preservar y mejorar la calidad del medio ambiente, así como a proteger la salud humana, garantizar la utilización prudente, eficiente y racional de los recursos naturales, promover los principios de la economía circular, mejorar el uso de la energía renovable, aumentar la eficiencia energética, reducir la dependencia de la Unión de los recursos importados, crear nuevas oportunidades económicas y contribuir a la competitividad a largo plazo.»

A fin de que la economía sea verdaderamente circular, es necesario tomar medidas adicionales sobre producción y consumo sostenibles, centrándose en el ciclo de vida completo de los productos, de un modo que permita preservar los recursos y cerrar el círculo. Un uso más eficiente de los recursos aportaría además unos ahorros netos sustanciales a las empresas de la Unión, las autoridades públicas y los consumidores, a la vez que se reducirían las emisiones totales anuales de gases de efecto invernadero.

Conoce la Directiva Marco Europea para la gestión de residuos

¿Por qué de este proyecto?, por la Estrategia Española de E. Circular (EEEC)

España Circular 2030″, es la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC) que ha sido aprobada por el Consejo de Ministros, sentando las bases para impulsar un nuevo modelo de producción y consumo en el que el valor de productos, materiales y recursos se mantengan en activos durante el mayor tiempo posible reduciendo al mínimo la generación de residuos, y en el caso de que estos no se puedan evitar, reducir al máximo su impacto ambiental incentivando su valorización.

De las «7 R» que forman el círculo en el que se basa la economía circular, el proyecto circular Humus-Spain puede intervenir en la R referente a Reciclar. Aunque la puesta en marcha del proyecto no incide en la producción de residuos ganaderos, si influye sobre su existencia y acumulación, ya que al reciclarse dejan de ser un residuo para convertirse en un «subproducto valorizado» en forma de enmienda orgánica.

 

→ Conoce más sobre como encaja el proyecto en el plan estratégico español de economía circular.

¿Por qué de este proyecto?, por una agricultura y ganadería más ecológicas

Tras más de cuatro años de intensas negociaciones, se acaba de publicar el nuevo Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la producción ecológica cuya entrada en vigor se retrasa hasta el 1 de enero de 2022. Dentro de las novedades adoptadas se refuerza el concepto de “producción ligada al suelo” y se promueve el uso de nuevos materiales de reproducción vegetal ecológicos.

Entre las nuevas medidas de este reglamento están la de reforzar el sistema de control mediante medidas preventivas más estrictas y controles rigurosos a lo largo de toda la cadena de suministro.

Para impulsar la transformación de la agricultura hacia un modelo más sostenible la UE a puesto en marcha dos estratégias dentro del Gran Pacto Verde: “de la granja a la mesa” y “biodiversidad horizonte 2030”.

Entre los principales objetivos de la estratégia «De la granja a la mesa» a alcanzar para ese año están el de alcanzar una superficie de suelo agrícola dedicada a la agricultura ecológica del 25%, una reducción del 50% en el uso de fitosanitarios químicos, y reducir al menos en un 50% la pérdida de nutrientes, garantizando que no se produce un deterioro de la fertilidad del suelo.

Los datos y estadísticas provisionales, publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, confirman la tendencia al alza de la producción ecológica española con un incremento anual medio de la superficie en torno al 7,5 % en los últimos cinco años.

Términos como bioagriculturaagricultura ecológica son más conocidos por parte de los consumidores que cada vez están más concienciados de que un consumo más responsable es necesario.

Esta nueva agricultura necesita abonos y fertilizantes ecológicos para tratar sus suelos. El humus tanto en forma sólida o líquida es el abono orgánico más potente que existe. Los resultados certificados que están consiguiendo los agricultores justifican que su demanda esté creciendo rápidamente.

¿Por qué de este proyecto?, por una fertilización agroecológica

Antes de la revolución industrial cerca del 97% del nitrógeno que soportaba la vida era fijado biológicamente. En el último siglo, la intensificación de la agricultura junto con un desconocimiento de lo que realmente sucedía en el suelo a nivel de los microorganismos, tuvo como resultado una disminución de la actividad biológica en favor de una aplicación industrial del nitrógeno en suelo agrícola. En 2009, los fertilizantes comerciales fueron responsables del 40% al 60% de la producción mundial de alimento.

La gran mayoría de los fertilizantes que se usan hoy en día en la agricultura son fabricados a base de amoniaco a través del sistema «Harber-Bosch» que fue desarrollado a principios del siglo pasado. Este sistema no usa fuentes de energía renovables y su coste energético es altísimo.

Globalmente a dia de hoy, se calcula que se vierten al suelo fertilizantes nitrogenados por un valor total de unos 100 billones de dólares. De esa ingente cantidad, sólo entre un 10% a un 40% es absorbido por las plantas. El resto acaba en cursos de agua, volatilizado en la atmósfera, o inmovilizado en el suelo. Esto provoca grandes daños ambientales como la eutrofización de las aguas, la contaminación de la atmósfera aumentando los efectos causados por los gases de efecto invernadero, o sobre-nitrogenando los suelos impidiendo que se fije carbono.

Para la fabricación de los actuales fertilizantes se estima que el 87% de la energía se utiliza para la síntesis de amoniaco; pues bien, para fabricar una tonelada de NH3, se emiten 1,6 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Hoy en día se conocen las consecuencias del uso masivo de la fertilización nitrogenada, según los últimos registros, entre un 60-70% de los suelos en Europa están empobrecidos por estas prácticas. Por otro lado, se reconoce más la importancia fundamental de las comunidades microbianas en los procesos de fotosíntesis y de fijación de carbono en el suelo para la productividad de las plantas.

También ya se sabe que los suelos con un alto contenido en nitrógeno son pobres en carbono, elemento esencial que actúa como regulador de macro y micronutrientes. La alta presencia de nitrógeno inhibe la actividad microbiana y por lo tanto no se forma la manta orgánica -humus- de forma natural. El resultado es que los suelos no pueden fijar C02 que escapa a la atmósfera. Se calcula que los suelos destinados a plantaciones pierden carbono a un ritmo de un 0,5% anual.

Consulta aquí porque los suelos están perdiendo carbono

Estas cuestiones nos obligan a plantearnos un giro drástico en el modelo de producción agrícola a otro modelo basado en la comprensión del funcionamiento de los agroecosistemas, en la capacidad biológica de fijar nitrógeno y carbono atmosférico, en una mayor integración entre agricultura y ganadería, en una mayor diversificación de las fincas y sobre todo, en el estudio y el conocimiento del funcionamiento de los ciclos biogeoquímicos en la naturaleza.

 

 

 

¿Por qué de este proyecto?, por los planes de gestión de residuos

La Nueva Directiva 2018/851 de 30 de Mayo de 2018, del Parlamento Europeo y del Consejo, constituye el principal instrumento normativo para cambiar el enfoque de la gestión de los residuos en Europa. Indica que todos los Estados Miembros tienen la obligación de elaborar planes de gestión de residuos, que establezcan un orden de prioridad de acuerdo a la jerarquía de residuos, y que incluya el principio rector a escala europea e internacional de “quien contamina, paga”.

Para  la aplicación en toda España de estas nuevas normas comunitarias, se redactó el Real Decreto para la nutrición sostenible de los suelos agrarios aprobado el 20 de Septiembre de 2020.

Estos son los principales objetivos del RD:

  • La gestión sostenible de la nutrición de los cultivos.
  • El mantenimiento o incremento, en su caso, de la materia orgánica de los suelos agrarios.
  • La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y lucha contra el cambio climático.
  • La reducción de emisiones de otros gases contaminantes, en especial el amoniaco.
  • Evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas.
  • Preservar y mejorar las propiedades biológicas de los suelos agrarios, potenciando su manejo como “suelos vivos”.
  • Evitar la acumulación de metales pesados y otros contaminantes en los suelos agrarios.
  • Preservar la biodiversidad ligada a los suelos agrarios.

Todos ellos objetivos completamente alineados con el Proyecto Circular Humus-Spain.

Serán las CC AA las que incorporen estas normas en la elaboración de sus propios planes de gestión de residuo, que pueden incluir normas específicas para cada comunidad.

Estos planes deben de incluir lo que se denomina «planes de abonado» para mejorar la gestión nutricional de los suelos evitando en la medida de lo posible causar daños ambientales. El uso de estiércoles como abono orgánico queda mucho más restringido, es lo que coloquialmente se llama la «nueva ley del estiércol».

Conoce más sobre la nueva ley del estiércol

De igual manera estos planes animan a los propios ganaderos así como a las diferentes asociaciones (ADS, Cooperativas, etc.), a poner en marcha programas de gestión para estos residuos de forma efectiva. Aquí es donde el acuerdo privado con empresa ganadera o agraria tiene su vía de acuerdo para la puesta en marcha de la actividad que propone el Proyecto Circular Humus- Spain.

 

Conoce más de los planes de gestión de residuos

¿Por qué de este proyecto?, por las nuevas exigencias ambientales de la PAC

Tanto la ganadería como la agricultura están entre las actividades industriales con un mayor potencial de contaminación y, por ello, será imprescindible su control si se quieren alcanzar  los objetivos de los dos grandes pactos europeos.

Para asegurar el cumplimiento de las nuevas exigencias ambientales en los tiempos marcados por los pactos, estas se reflejarán en la reforma de la Política Agraria Común que se empezará a aplicar en 2023. La reforma pretende alcanzar por tanto mayores objetivos medioambientales y climáticos a través de un nuevo enfoque de lo que se ha definido como «arquitectura verde de la PAC».

Las nuevas exigencias ambientales de la PAC se encuentran plasmadas en los llamados ECO-esquemas. Aunque su cumplimiento parece ser que no será obligatorio, muchos agricultores y ganaderos tendrán que cumplir con unas nuevas medidas en lo referente a la sostenibilidad de sus explotaciones si no quieren ver el cobro de sus ayudas comprometidas.

Entre la lista de ecoesquemas que se van plantenado, el proyecto encaja dentro de los siguientes:

Ecoesquema 3: tiene como objetivo mejorar la fertilidad y estructura del suelo (y en consecuencia su capacidad de secuestro de carbono), reducir la incidencia de malas hierbas, erosión y demanda hídrica.

Ecoesquema 4 que hace referencia a la agricultura de precisión, tiene por objetivo mantener un aporte de nutrientes ajustado a las necesidades reales de los cultivos, minimizando sus pérdidas y reduciendo el impacto en el medio ambiente.

Ecoesquema 5: hace referencia al compostaje y tiene como objetivos la reducción de emisiones, incrementar la materia orgánica en el suelo para mejorar su estructura, retener la  humedad, reducir la erosión y uso de fertilizantes.

 

Conoce más sobre los Ecoesquemas

 

 

¿Por qué de este proyecto?, ¿hay alternativa industrial?

¿Existe algún proceso industrial que sea capaz de reciclar «grandes volúmenes» de estiércol?. La mayoría de soluciones industriales actuales se basan en la biometanización, un  proceso industrial que convierte el estiércol en biodigestato generando gas metano en el proceso.

Ese biodigestato es comercializado como compost si bien nunca llega a tener la calidad y las cualidades que pueden obtenerse con un proceso de compostaje. El punto fuerte es que la producción masiva de este tipo de compost es que puede llegar a proveer de una buena y abundante base para la fabricación de fertilizantes, rompiendo así la dependencia que actualmente se tiene de los fosfatos y de las importaciones que está llevando a un encarecimiento exponencial de la fertilización que se traducirá en un amento en el precio de los alimentos.

El otro punto fuerte de estas plantas industriales es su alta capacidad para reciclar grandes volúmenes de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).

A la pregunta de porque no existen estas plantas actualmente, es que hasta ahora estas instalaciones se han mostrado «ineficientes». El problema principal es que necesita mucho purín para ser rentable. Otro problema es que en la mayoría de los casos, menos de la mitad de todo el material que reciben estas instalaciones puede ser tratado, por lo que finalmente termina en la incineradora. 

En Cataluña fue la comunidad que en su momento más apostó por este tipo de instalaciones, hoy la mayoría de ellas se encuentran paradas debido a problemas en su funcionamiento y mantenimiento. Suponen un alto coste energético, de mantenimiento y ambiental.  Por contra la planta de compostaje apenas necesita recursos energéticos y su mantenimiento en costes es proporcionalmente mucho más económico.

En la estrategia española de descarbonización, los biocombustibles son la gran apuesta junto con las renovables. Esto supone una gran fuente de financiación para que equipos de investigación y empresas trabajen conjuntamente en la mejora de estos procesos industriales. Este es el caso del sector porcino que busca soluciones de manera urgente para ser más sostenible. Para ello se han creado varios acuerdos del sector con universidades y centros de investigación en la búsqueda de soluciones industriales en el tratamiento de los purines.

Este es el caso de la Cátedra en Gestión Medioambiental Sostenible de la Producción Porcina que mantienen Cefusa, la empresa ganadera de Grupo Fuertes, y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), que trabajan conjuntamente en la gestión medioambiental de los purines y en la mitigación de emisiones. Según fuentes de la propia cátedra “se ha logrado reducir un 40% la superficie agraria necesaria para poder valorizar completamente todo el volumen de purines generado en la explotación piloto, valorizados tanto como recurso agrícola como recurso hídrico”. El objetivo final de la cátedra es que las instalaciones dispongan de los sistemas de tratamiento de purines en origen, es decir, en el propio cebadero.

Otro ejemplo es el proyecto Fertimanure financiado por la UE cuyo principal objetivo es la reducción de emisiones de GEI mediante la progresiva sustitución de fertilizantes minerales por enmiendas orgánicas obtenidas del reciclaje de los purines.

Creo que ante la situación actual de emergencia climática y un aumento en el precio de la importaciones, es muy necesario que estos proyectos salgan adelante para la instalación de estos procesos industriales de la forma más sostenible posible. Esto no entrará en competencia con el reciclaje que lleva a cabo el compostaje basado en biotecnologia, un proceso más controlable y dedicado a producir compost de calidad destinado a la agricultura de precisión y ecológica.

 

¿Por qué de este proyecto?, por un marketing verde

Es una evidencia que desde hace unos años el mercado está mostrando una clara tendencia por todo lo sostenible, sobre todo por la creciente preocupación de las nuevas generaciones sobre el cambio climático.

En este sentido, los consumidores se interesan cada vez más por las acciones que llevan a cabo las empresas que fabrican y/o comercializan los productos que compran. La cuestión ambiental es un beneficio adicional o valor de marca que los consumidores perciben y cada vez valoran más positivamente. Por lo tanto, cada vez es mayor el número de usuarios que conforman un mercado los que tienen en cuenta criterios ecológicos en sus decisiones de compra.

El compromiso con el medio ambiente debe ser parte de la misión general de aquellas empresas que quieran adaptarse a este nuevo paradigma. La sostenibilidad debe formar parte del valor de marca de la empresa.

No se trata sólo de una dimensión empresarial ofreciendo productos con certificados ECO, sino también de una dimensión social, de ser un ejemplo en el desarrollo de acciones sociales.

El marketing verde o ecológico es la estrategia que permite a las empresas comunicar todo el proceso de puesta en el mercado de un producto y otras actividades respetuosas con el medio ambiente. Entonces noticias como esta podrían producirse con nuestro proyecto:

Los residuos que se producen el la explotación ganadera “x” para la fabricación de quesos para la marca “x” se convierten en abono orgánico que donan a los jardines de la localidad.

Esto es un claro ejemplo de cómo una explotación ganadera puede ser más ecológica y revertir un beneficio a la comunidad local….

¿Por qué de este proyecto?, por un emprendimiento rural

Durante las últimas décadas hemos asistido a un éxodo de capital humano desde las zonas rurales hacía lugares donde se encuentran una mayor concentración de recursos que ha servido para hacer a estos lugares cada vez más ricos, industrializados y desarrollados en detrimento de unas zonas rurales más pobres y discriminadas que conforman lo que hoy se denomina «La España vaciada».

Si bien será difícil parar este éxodo, son cada vez más las personas que quieren abandonar la ciudad e instalarse en el mundo rural. El nuevo paradigma de una vida más sostenible y los últimos acontecimientos generados por la pandemia, están haciendo que cada vez un mayor número de personas pongan sus miras en un entorno rural donde puedan vivir una manera más sostenible y más en armonía con la naturaleza.

Por otro lado, la UE destina una gran cantidad de fondos para promover el emprendimiento en zonas rurales. Muchos ayuntamientos y mancomunidades les gustaría poder optar a algunos de estos fondos para promover economía en sus localidades, pero carecen de iniciativas por parte de emprendedores. El proyecto circular Humus-Spain pretende cubrir esa carencia en aquellas zonas donde pueda ponerse en marcha.

Ya son muchas las plataformas que están gestionando iniciativas de emprendedores que desean trasladarse a zonas rurales. El proyecto puede integrarse dentro de los planes de estas plataformas. De hecho, el proyecto ha sido elegido por el programa «Hola Pueblo» de la plataforma «Alma Natura» para ponerse en marcha en alguno de los municipios que se encuentran dentro del programa.

De este modo, el proyecto cumple con su finalidad de tener un triple impacto: recursos-ambiental-social.

Si bien existe un desconocimiento sobre la técnica de ECO-reciclado de residuos a través de vermicompostaje, el proyecto ofrece formación a aquellas personas que decidan poner en práctica esta actividad en una determinada zona rural.

Es por ello que el proyecto propone la creación de la figura de «Gestor ecológico de residuo agrario».

¿Por qué de este proyecto?, por la lucha contra el cambio climático

Según el último informe de El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (más conocido por sus siglas en inglés, IPCC); las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero), excluyendo el CO2, provienen principalmente del sector ganadero y agrícola, dominando las emisiones de N2O (casi 300 veces más perjudicial que el CO2) y de amoniaco ambos procedentes de los suelos de las granjas, y las emisiones de metano a través de la fermentación entérica, la gestión de estiércoles, y las emisiones de los arrozales.

Las emisiones generadas por el sector agrario suponen un 14% del total de las emisiones de España y 22% de las emisiones de los sectores difusos.

El problema de la contaminación derivada de las actividades de este sector puede agravarse ante la previsión de un aumento en la demanda de alimentos debido al crecimiento de la población mundial. Es por ello que se precisa introducir cambios en las actividades de este sector, sobretodo en lo referente a la gestión de estiércoles, ya que es dónde hay un gran margen de actuación para que este sector no contribuya en tan alta proporción al calentamiento global.

Es precisamente en este punto donde la puesta en marcha del Proyecto Circular Humus-Spain actuará dotando de un mejor tratamiento a los estiércoles que serán valorizados mediante su reciclado en enmiendas orgánicas generando una serie de beneficios ambientales, sociales y económicos.

Precisamente estas enmiendas orgánicas ayudarán a combatir uno de los mayores problemas ambientales a los que se enfrenta nuestro país: el avance de la desertificación.

El cambio climático afectará a los ecosistemas agrícolas europeos, y en especial a la región mediterránea (IPCC, 2014). Los impactos en los distintos niveles serán especialmente adversos en los ecosistemas agrícolas y pueden dar lugar a una disminución de la productividad de los cultivos lo que se contrapone a la previsión de una mayor producción agrícola para abastecer el aumento de la demanda mundial de alimentos.

Esta degradación del suelo también tiene pues un elevado coste económico y, de hecho, una evaluación de impacto realizada por la Comisión Europea mostró que los procesos de degradación del suelo en Europa podrían costar hasta 38.000 M € al año (Van-Camp et al., 2004).

Recientemente, el Gobierno español ha declarado a la desertificación del suelo como el mayor problema ambiental del país. Se necesitarán grandes cantidades de enmiendas orgánicas para la biorremediación de estos suelos, y en este punto la puesta en marcha del Proyecto Circular Humus-Spain podría proveer de grandes cantidades de Materia Orgánica (MO) para ello.

Otro de los beneficios ambientales que traerá consigo la puesta en marcha del proyecto es la captura o secuestro de carbono para mitigar el calentamiento global. Descubre aquí como el proyecto puede contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Consciente de la gravedad de la situación de los suelos en Europa que puede agravarse debido al calentamiento global, ha surgido un llamamiento internacional  «S.O.S SOIL  «SAVE ORGANICS IN SOIL » . Este manifiesto «llamada de socorro para los suelos orgánicos» destaca la importancia de la materia orgánica del suelo y anima a los responsables políticos a desarrollar instrumentos para que Europa avance hacia la implementación de prácticas de gestión del suelo sostenibles y resistentes al clima.

El documento describe como el compost de alta calidad procedente de los desechos biológicos es una fuente útil de nutrientes y tiene muchos otros efectos positivos en los suelos.

Accede aquí al documento original del manifiesto: Manifesto-SOS-Soil.

 

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO?

POR LAS NUEVAS EXIGENCIAS AMBIENTALES DE LA NUEVA PAC

La Unión Europea (UE), persigue alcanzar niveles elevados de protección de la salud y del medio ambiente, por ello incluye a la ganadería entre las actividades industriales con un potencial de contaminación importante, y, por ello, susceptible de control y prevención.

 

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO?

POR EL PLAN EUROPEO PARA LA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA

 

 

La agricultura ecológica desempeñará un papel esencial en el desarrollo de un sistema alimentario sostenible para la UE cuyo objetivo será el de producir alimentos de alta calidad con bajo impacto ambiental, y es en este punto donde el proyecto circular Humus-Spain puede contribuir con una gestión sostenible de los biorresiduos y la producción de fertilizantes orgánicos para esta agricultura ecológica.

 

INICIATIVA 4 X 1000: SUELOS POR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y EL CLIMA

Iniciativa 4x100

Los suelos vivos ricos en materia orgánica y carbono son más estables y más resilientes a los desajustes climáticos. Son varias las prácticas agrícolas que propone la iniciativa como reducir la deforestación o fomentar practicas agrícolas que aumenten la materia organica del suelo (MOS).

MANIFIESTO INTERNACIONAL S.O.S SOILS

UN LLAMAMIENTO INTERNACIONAL PARA ACTUAR YA!!

Iniciativa internacional S.O.S SOIL

El proyecto circular Humus-Spain está completamente alineado con esta iniciativa, comparte sus valores y sus objetivos. Es por ello que nos hemos adherido al manifiesto que comienza diciendo:

«El suelo es un recurso vital y no renovable para los ecosistemas que desempeña un rol esencial para el mantenimiento del agua de calidad y la producción de alimentos. También juega un papel fundamental como sumidero de carbono con el suficiente potencial para eliminar gases de efecto invernadero (GEI) de la atmósfera.

Esta capacidad del suelo como regulador de estos gases, y para la disponibilidad de agua y nutrientes se encuentra bajo una fuerte presión.»

ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A LARGO PLAZO

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR LA ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A LARGO PLAZO

ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A CORTO PLAZO

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR LA ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A CORTO PLAZO

PLAN NACIONAL DE ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR EL PLAN NACIONAL DE ADPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE ECONOMÍA CIRCULAR (EEEC)

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR LA ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE ECONOMÍA CIRCULAR

SECUESTRO DE CARBONO

Hay casi el doble de CO2 almacenada en el suelo como materia orgánica, que la almacenada en la atmósfera (1550 gigatoneladas frente a 800 gigatoneladas); pero esta diferencia se está acortando ya que los niveles globales de materia orgánica han caído de un promedio del 5% a 1,5% debido a décadas de extracción abusiva del modelo de agricultura industrial. Esto ha provocado que dos tercios del carbono que alguna vez estuvo en el suelo, ahora se encuentre en la atmósfera, siendo esta la causa principal de engrosar la capa de gases de efecto invernadero que atrapan el calor, calientan los océanos e impactan dramáticamente en nuestro clima.

«Necesitamos enmiendas orgánicas para biorremediar suelos y para la creación de sumideros, unas enmiendas que se pueden producir con la actividad que propone el proyecto. Poner carbono en el suelo es una de las tareas de nuestra generación».

SECCIÓN CIENTÍFICA

Son constantes las investigaciones y los trabajos que se realizan a nivel internacional para conocer mejor como crecen las plantas, como se interrelacionan los ecosistemas, o como se biorremedian los suelos. Todos estos trabajos adquieren especial relevancia en el contexto actual de urgencia climática en el que nos encontramos y en la que se hace necesario actuar de forma inmediata.

En esta sección científica se recogen algunas recientes investigaciones que avalan la puesta en marcha del proyecto:

Isabelle Basile-Doelsch , Jérôme Balesdent , Sylvain Pellerin

Basado en el trabajo de Michel Robert -Institut national de recherche agronomique París, Francia.-