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PROYECTO CIRCULAR HUMUS-SPAIN

Gestión y Ecoreciclado de biorresiduos

«Este proyecto encaja dentro de la dinámica de reciclado basado en la economía circular de dar valor a los residuos de biomasa al convertirlos en BIOenmiendas para su uso en la nueva agricultura de precisión, de conservación y ecológica, para la regeneración de ecosistemas degradados, y para la lucha contra el cambio climático».

 

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Dónde está el problema

Está ahora mismo aquí, sólo hay que ver las noticias y observar los acontecimientos climáticos alrededor del mundo. Si no ponemos en práctica soluciones, la temperatura del planeta crecerá por encima de los 2ºC, y traerá unas consecuencias difíciles de afrontar. La situación es tan alarmante que Antonio Guterres secretario General de la ONU hace un llamamiento precisamente urgiendo a tomar acción.

El último informe de los expertos del panel del clima IPCC es claro, las actividades humanas son las responsables en su mayoría de este cambio climático y si queremos revertir la situación hay que actuar ya. De todas estas actividades, las del sector agrario contribuye con un 14% a la emisión total de Gases de Efecto Invernadero.

Pese a los acuerdos alcanzados en la cumbre de París, las emisiones de GEI se han incrementado ligeramente y este año 2020 se va a convertir en el tercero más caluroso de la historia. Si sigue aumentando la temperatura nos podríamos enfrentar en un futuro próximo a unas consecuencias imprevisibles y difíciles de asimilar. Una subida de 3ºC conllevaría a temperaturas de hasta 60º en latitudes más al sur, sencillamente esto es incompatible con la vida humana. 

Los efectos del cambio climático serán más pronunciados para los países de la cuenca mediterránea donde el avance de la desertificación es alarmante. Recientemente el Gobierno español lo ha declarado como el mayor desafío ambiental para nuestro país.

En los suelos encontramos y son el principal reservorio de carbono. Su conservación está ligada a nuestra propia existencia.

El avance de la erosión pone en peligro la biodiversidad ya que en los suelos se encuentra la cuarta parte de toda la biodiversidad. Además conlleva la pérdida de superficie agrícola, lo que a su vez lleva a la intensificación de las tierras agrícolas existententes con el uso de fertlización química, que no hace si no agravar el problema y amenaza la salud alimentaria.

A nivel global los efectos del cambio climático al igual que en nuestro país, están llevando a una pérdida de suelo fértil, lo que pone mucha presión al sector agrícola para producir lo suficiente para alimentar a la creciente población mundial. Se necesitan nuevas estrategias agrícolas y ganaderas más respetuosas con el medio ambiente, para por un lado poder satisfacer el aumento en la demanda de alimentos, pero también para hacerlo de una forma lo más sostenible posible.

El proyecto pretende aportar su granito de arena en la lucha contra el calentamiento global y ofrece una solución al problema del tratamiento de los estiércoles y otros biorresiduos asociados al sector agrario, cuya acumulación constituye  que una de las mayores fuentes de emisión de Gases de Efecto Invernadero.

Tradicionalmente, los estiércoles y purines jugaban un papel fundamental en la fertilización de los suelos, ya que habitualmente las explotaciones eran tanto agrícolas como ganaderas, por lo que los cultivos de la explotación podían asumir la carga de nitrógeno de estos estiércoles sin mayores problemas complementándose con técnicas como el barbecho o el abono verde cuyo objetivo era garantizar el mantenimiento de la fertilidad y el rendimiento de los cultivos. Es decir la actividad agraria se desarrollaba ya en lo que hoy conocemos como economía circular.

Pero este equilibrio entre agricultura y ganadería se fue debilitando, con la introducción de los abonos de síntesis en la revolución verde, y luego con la intensificación de ganadería y la generalización de explotaciones intensivas alentadas por la PAC, esa relación de interdependencia que existía entre ganado, suelos y plantas se fue debilitando hasta romperse. Las explotaciones agrarias ya no disponían de tierras de cultivo a fertilizar y entonces surge el problema de qué hacer con la acumulación de estiércoles.

 

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¿Cuál es el reto?

Mitigar los problemas ambientales descritos mediante la puesta en marcha de una actividad circular que aproveche todo el potencial que supone la enorme producción de estiércoles en la explotaciones ganaderas para convertirlas en las enmiendas orgánicas necesarias para cubrir la creciente demanda de fertilizantes orgánicos destinados a la nueva y creciente agricultura ecológica y de precisión, así como para la biorremediación de suelos, generando en el desarrollo de esta actividad beneficios ambientales en la lucha contra el cambio climático, beneficios sociales en forma de contribuir a producir alimentos más sanos y seguros, y beneficios económicos en áreas rurales.

Cómo se pretende hacer

Con la apertura de una planta rural de tratamiento de biorresiduos donde se llevará a cabo una actividad de tratamiento y reciclaje ecológico de residuos agrarios y biorresiduos con técnicas de compostaje y vermicompostaje, obteniendo como resultado un subproducto valorizado que tiene que volver a los suelos como enmienda orgánica -humus- para su fertilización.

Beneficios ambientales que se pretenden

En agricultura:

  • Reducción en el uso de fertilizantes inorgánicos en favor de un incremento de la materia orgánica en los suelos agrarios aportando compuestos orgánicos conforme al objetivo europeo de reducir el uso de fertilización química en un 50% para el 2030.
  • Elaborar bioenmiendas para abastecer la demanda de abonos orgánicos por parte de la creciente agricultura de precisión, de conservación y ecológica. Alineado con el objetivo europeo de que al menos un 30% del suelo agrícola debe de estar dedicado a la agricultura sostenible.
  • Evitar la contaminación de suelo agrario por metales pesados o zoosanitarios al usar estiércoles como abono directamente sobre el suelo.
  • Ahorro de agua.
  • Mayor seguridad alimentaria.

 

En ganadería:

  • Recortar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero que produce este sector.
  • Explotaciones más sanas y seguras para los ganaderos y los animales.
  • Evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas que se pueden producir por escorrentías desde los depósitos de estiércoles.

 

Lucha contra el cambio climático:

  • Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las acumulaciones de estiércoles.
  • Recuperación de suelos para convertirlos en sumideros capaces de secuestrar carbono para que este no escape a la atmósfera en forma de CO2.
  • Suelos más resilientes al cambio climático al mejorar su estructura y perfil isohúmico. Esto significa una cosechas más resistentes a los constantes cambios en las temperaturas.
  • Suelos de parques y jardines urbanos más sanos, con mayor equilibrio microbiano y residentes al cambio climático.
  • Mejor gestión forestal con la valorización de sus residuos.
Cómo lo hacemos

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ESTE ES NUESTRO CÍRCULO

Seguridad alimentaria - sello de calidad

Como se explica en esta web, uno de los problemas de aportar al suelo directamente estiércol es que podemos introducir en la cadena alimentaria contaminantes de diverso origen. A los animales se les trata con medicamentos y restos de estos quedan fijados en los estiércoles. Estos no desaparecen y pueden llegar a ser absorbidos por las plantas cuando se fertiliza el suelo directamente con estiércoles.

Además dependiendo de su origen animal, los estiércoles contienen presencia en mayor o menor medida de metales pesados que se mantienen en el suelo y que por lo tanto también pueden ser absorbidos por las plantas.

Por último, los animales se alimentan de forraje que contiene semillas que no son ingeridas en su totalidad y que pueden permanecer por lo tanto en los estiércoles.

Todos estos contaminantes pueden ser eliminados en las diferentes fases de el proceso de compostaje. Los restos de semillas son difíciles de eliminar pero se puede llegar a ello en la fase termófila o de «higienización».

Efectivamente, el proceso de compostaje es un proceso de limpieza o higienización, de hecho así es definido por la FAO:

«El compost es el resultado de un proceso biológico que tiene el objetivo de estabilizar e higienizar los residuos orgánicos para que estos puedan ser utilizados como fertilizante. Este proceso se conoce como compostaje.»

La certificación SHC, es la encargada de certificar que un suelo agrícola está libre de contaminantes. En todo caso, el proyecto pretende la creación de un sello propio especifico para el tratamiento de suelos con humus.

 

Porqué no se ha hecho hasta ahora

Principalmente por estos motivos:

  • Desconocimiento. Existe muy poca difusión e información sobre el poder regenerativo del humus.

 

  • Ruptura de la conexión entre ganadería y agricultura.

 

  • Presión grandes multinacionales para la venta de fertilizantes: las empresas comercializadoras de fertilizantes están acostumbradas a una «venta rápida» de sus productos respaldados por grandes multinacionales, y no han estado interesadas en la comercialización a gran escala de humus o de otros productos ecológicos. No están interesadas en que la agricultura salga de ese círculo de dependencia creado por la fertilización química. (Esto puede estar cambiando ahora con el problema del cambio climático).

 

  • En el caso de humus de lombriz: tratamiento de población de lombrices a gran escala. No es fácil mantener un gran población de millones de lombrices de california y pocas las empresas que lo han conseguido.

 

  • Poco incentivo a la agricultura ecológica. Esto está cambiando con las nuevas políticas agrícolas.

 

Misión-Visión-Valores
MISIÓN

Puesta en marcha de una planta de reciclaje de biorresiduos en zona rural para el tratamiento de biorresiduos a través de diferentes procesos de ECO-reciclado basados en el compostaje, para por un lado combatir el calentamiento global por la emisión de GEI reduciendo el impacto ambiental de la actividad ganadera y agrícola, y por otro lado, obtener como resultado del proceso un subproducto de alto valor para la biorremediación de suelos y para una nueva agricultura más sostenible.

La puesta en marcha de este proceso debe de generar emprendimiento y economía local.

VISIÓN

Ganadería y agricultura de nuevo conectados para crear un circulo de economía circular con el menor impacto ambiental posible contribuyendo de manera destacada a la lucha contra el cambio climático, produciendo unos alimentos más sanos y seguros para la creciente población mundial.

VALORES

Sostenibilidad. Permacultura. Gestión agroecológica. Modelo de gobernanza. Economía Circular.

Gestor de residuos Autorizado

Los gestores de residuos se encargan del proceso integral de la manipulación de desechos o de alguna de sus fases. Este procedimiento tiene como objeto dar un destino adecuado a los materiales residuales que se generan en las actividades industriales.

La gestión integral consta de las siguientes fases:

  • Recolección de los residuos en el sitio de generación.
  • Transporte en unidades y contenedores especiales para tal fin.
  • Descarga y almacenamiento en instalaciones certificadas.
  • Reciclaje de aquellos materiales que puedan ser reutilizados en otras actividades.
  • Eliminación de la fracción no recuperable.

Desde hace unos años está regulada la figura de gestores de residuos para dar un carácter de mayor profesionalismo a esta actividad, porque muchas de las actividades vinculadas a la manipulación de los desechos se realizaban al margen de la ley, lo que no garantiza que se le diera el destino más adecuado a estos materiales.

¿El gestor de residuos tiene que estar autorizado?

Si. La empresa que contrate a un gestor de residuos autorizado además cederá la responsabilidad sobre esos residuos al gestor, cosa que no sucede si el gestor no está autorizado. Si el residuo se entrega a un gestor no autorizado el productor sigue manteniendo la responsabilidad sobre esos residuos.

Tipos de gestores de residuos

Existen dos grandes grupos de gestores de residuos:

  • Los que están sujetos al régimen de comunicación previa al inicio de su actividad. Dentro de este grupo, se cuentan aquellos transportistas que tienen un carácter profesional, así como los agentes y los negociantes.
  • Los que están sujetos a la autorización previa al inicio de su actividad, como por ejemplo, todas las personas físicas o jurídicas que desarrollan operaciones de tratamiento de residuos, así como las instalaciones donde se realizan.

Es importante señalar que la legislación vigente contempla que ambos grupos tienen la obligación de comunicar al órgano ambiental competente qué tipo de residuos va a gestionar.

En ambos casos, el gestor de residuos recibirá la debida autorización según el material o los materiales que vaya a manipular, ya que solo podrá operar con los residuos que haya comunicado previamente.

Trazabilidad

La trazabilidad de los residuos son los procedimientos que permiten saber de dónde viene, qué recorrido ha hecho y los puntos por los que ha pasado a lo largo del proceso de gestión.

Esta es una de las funciones principales del gestor de residuos, documentar cada uno de los pasos que da un residuo desde su recogida en origen hasta el destino final.

Sistemas de gestión

Los Sistemas Integrados de Gestión (SIG) son entidades sin ánimo de lucro que permiten a los productores cumplir con sus obligaciones ante el principio de “quien contamina paga”, organizando los sistemas de recogida de residuos específicos, y financiando a las entidades locales cuando son ellas las que recogen estos residuos.

La irrupción en el panorama legislativo de los Sistemas Integrados de Gestión de Residuos ha tenido una importante incidencia sobre la tradicional gestión de los municipios y demás entidades locales en España en materia de residuos urbanos, convirtiéndolos con el paso del tiempo en el sistema-modelo para la gestión y garantía de recuperación o reciclado de los residuos.

Este es el modelo más elegido por las empresas y entidades para la gestión de residuos, como es el caso de SIGFITO dedicados a la recogida de plástico agrario.

 

Modelo alternativo:

La Ley de residuos prevé también que se pueda organizar un sistema similar, pero del ámbito territorial que corresponda, con carácter de “sistema propio de gestión”. Se lleva a cabo mediante la celebración de acuerdos voluntarios aprobados o autorizados por las Administraciones Públicas competentes, o mediante convenios de colaboración con éstas, como es el caso de CICLOAGRO en Andalucía, con los plásticos agrícolas.

¿Dónde termina la responsabilidad del gestor de residuos?

La responsabilidad de los productores u otros poseedores iniciales de residuos domésticos y comerciales, concluye, cuando los hayan entregado en los términos previstos en las ordenanzas locales y en el resto de la normativa aplicable.

 

Marco normativo

Normativa que afecta a la instalación en la planta de reciclaje de una población de lombrices, que se considera  «explotación ganadera»:

  • REGA (Registro General de Explotaciones Ganaderas). En su artículo 38 establece, que todas las explotaciones ganaderas deben estar registradas en la CCAA en donde radiquen y que sus datos básicos han de incluirse en un registro nacional de carácter informativo.

 

Normativa que afecta a la puesta en marcha de la planta de tratamiento de residuo : Directiva marco de residuos de la UE: la nueva Directiva que establece el marco jurídico de la Unión Europea para la gestión de los residuos.

  • Código NIMA (Número de Identificación Medio Ambiental), también llamado código de centro, que es el número que identifica inequívocamente cada actividad productora o de gestión de residuos.
  • Código LER: Lista Europea de Residuos (LER) que identifica el residuo con el que vamos a tratar, en nuestro caso es el número 02 01 06 que corresponde a residuo de estiércol.

 

Normativa que afecta a la manipulación y transporte del subproducto obtenido:

  • Código SANDACH (Subproducto Agrario No Destinado A Consumo Humano).

 

Normativa que afecta a la comercialización del subproducto como fertilizante orgánico:

  • Alta en el registro de fertilizantes sección XII como planta de fertilizantes/ESO.

 

Además, en el nuevo y recientemente aprobado anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, se incluyen una serie de obligaciones para asegurar la trazabilidad y aumentar la transparencia en la gestión de los residuos, se regula el Registro de producción y gestión de residuos que incorpora la información relativa a los productores y gestores de residuos, pero también relativa a las memorias anuales de gestión.

Las obligaciones documentales de la actividad de la planta de reciclaje, suelen estar reguladas por la CC AA correspondiente, de manera general, se suele exigir un Plan de gestión de estiércoles y un Libro de gestión de estiércol. Igualmente, estas obligaciones documentales suelen ser mayores en zonas vulnerables que para el resto del territorio.

 

 

 

 

 

Fases del proyecto

1ª FASE: ACORDAR FORMA JURÍDICA DE LA ACTIVIDAD 

No cabe duda que los inicios siempre son complicados. Lo más difícil de un proyecto es su puesta en marcha inicial. Más todavía para este tipo de actividad ya que requiere de un entendimiento entre las partes interesadas y de una amplia gestión burocrática. Es por ello que la primera fase de este proyecto es sentar en la mesa a las partes interesadas para llegar a un acuerdo que dote de forma jurídica a la actividad que propone el proyecto, condición previa para la gestión de las licencias necesarias para su instalación.
 
La forma jurídica del proyecto es asociación sin ánimo de lucro. Ahora bien, cuando el proyecto en cada municipio se implanta (instalación planta biorresiduos) debe de adquirir forma jurídica de empresa, bien sea en forma de sociedad o de cooperativa. Esto tiene que ser así porque la tramitación de las licencias pertinentes para la actividad deben de realizarse bajo una de estas formas. Para la formación de este ente económico  se establece un modelo de gobernanza entre las partes interesadas (proyecto-empresa-autoridad local) y adaptado a las cirscuntacias de cada localidad. Por ejemplo, en un municipio podemos encontrar constituida una cooperativa agraria que quiera ser socia de la planta de reciclaje junto con la empresa patrocinadora del proyecto, en otro caso es la empresa patrocinadora; es decir inversora, la que llega a cuerdos con cada explotación agraria…en cada localidad se da una determinada casuística, en otro caso ganaderos, agricultores y empresa patrocinadora crean su propia cooperativa.
 
En todo caso la función del proyecto es facilitar los entendimientos entre partes, velar por el correcto funcionamiento de la actividad de la planta de reciclaje y formar a personas que vayan a trabajar en la planta. Así mismo el proyecto difundirá la actividad que se produzca en la planta para atraer a otros emprendedores y/o inversores que se beneficien de su activad, por ejemplo emprendimiento en agricultura de conservación o ecológica.
 
Así mismo, una vez puesta en marcha la actividad, el proyecto iniciará los trámites necesarios para la tramitación de fondos europeos Next Generation, o fondos del plan de residencia Nacional. Es importante señalar que las subvenciones se otorgan a actividades ya en marcha y que puedan demostrar que el modelo de gobernanza aplicado es eficiente.
Hay que entender que la concesión del fondo si se produce, su beneficiario será el proyecto en su forma jurídica de entidad sin ánimo de lucro y no la sociedad o cooperativa propietaria de la planta de reciclaje. Es decir será el proyecto el que administre ese fondo junto con los acuerdos con los que llegue con las autoridades locales.
Aunque si bien, la concesión de un fondo europeo no es necesario para el buen desarrollo del proyecto, si puede resultar interesante para un mayor desarrollo de la propia actividad como compra de maquinaria, adaptación de las instalaciones, ampliar zonas agrícolas, mejorar condiciones ganaderas, formación de personas en paro, etc, es decir será beneficioso para la propia localidad.
 
¿Cuál es el papel del ayuntamiento/ mancomunidad?
Se encuentra dentro del modelo de gobernanza y debe de facilitar tanto el buen entendimiento entre las partes en la adopción de un acuerdo, como en la concesión de las licencias necesarias para el inicio de la actividad.  La autoridad local puede “presionar” a la autoridad autónoma para la rápida tramitación de las licencias , así como abordar diferentes cuestiones que se pudieran presentar en su tramitación. En este punto hay que tener en cuenta que por ejemplo en la tramitación de la licencia para gestor de residuos se pedirán unas instalaciones de suelo con unas determinadas características. Este punto resulta crítico y el papel de la autoridad local se hace imprescindible ya que hasta que no se obtengan estas licencias, el proyecto no puede avanzar.
La instalación de la planta inicialmente debe de ser de bajo coste, por lo que el ayuntamiento debe de facilitar suelo para su instalación y facilitar el uso puntual de maquinaria pesada para la actividad de la planta.
 
El ayuntamiento/mancomunidad puede integrarse dentro de la propia forma jurídica sin ánimo de lucro del proyecto, o bien firmar acuerdo con este para conjuntamente velar por el buen desarrollo de la actividad, por los intereses municipales, y acudir conjuntamente a fondos europeo

 

2ªFASE: TRAMITACIÓN DE LICENCIAS

Para la puesta en marcha de un centro de tratamiento de residuo agrario como el que propone el proyecto, se necesitarán tres permisos de forma autónoma que se corresponden con las tres principales actividades del centro:

Por un lado tenemos la normativa que afecta a la instalación en la planta de una población de lombrices, que se considera  «explotación ganadera». Por lo tanto esta actividad quedará bajo el amparo de La ley 8/2003 de 24 de abril de sanidad animal, que en su artículo 38 establece, que todas las explotaciones ganaderas deben estar registradas en la CCAA en donde radiquen y que sus datos básicos han de incluirse en un registro nacional de carácter informativo. Este es el código REGA (Registro General de Explotaciones Ganaderas).

Por otro lado estaría la regulación que afecta al tratamiento de residuos en la planta de compostaje. En este caso necesitamos obtener el código NIMA (Número de Identificación Medio Ambiental), también llamado código de centro, que es el número que identifica inequívocamente cada actividad productora o de gestión de residuos.

Más específicamente tenemos que obtener un código que identifique con que tipo de residuo vamos a trabajar, este es el código LER, que en nuestro caso es el número 02 01 06 que corresponde a residuo de estiércol.

Por último, como resultado de ese proceso de tratamiento del residuo, vamos a obtener un subproducto no destinado a consumo humano, en este caso sería un producto fertilizante, la ley nos obliga a registrarnos en el registro de fertilizantes sección XII como planta de fertilizantes/ESO, y para ello necesitamos la obtención de código SANDACH (Subproducto Agrario No Destinado A Consumo Humano).

Además, en el nuevo y recientemente aprobado anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, se incluyen una serie de obligaciones para asegurar la trazabilidad y aumentar la transparencia en la gestión de los residuos, que harán necesario incorporar a los cuadernos de registro, una mayor información relativa a las memorias anuales de gestión.

De manera generalizada, esta es la normativa según la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados. No obstante hay que tener en cuenta que esta normativa puede cambiar según la propia regulación autonómica atendiendo a su propio plan de residuos.

Por lo tanto habrá que conocer este plan no sólo para la apertura de la planta de tratamiento, si no también para las obligaciones documentales anuales a presentar ante el órgano competente. Se pueden dar casos particulares en los que estas obligaciones documentales sean mayores, como puede ser en el caso de zonas declaradas «vulnerables».

Esquema de obligaciones documentarias antes y durante la actividad:

 

3ªFASE: INICIO DE ACTIVIDAD

Todo esta preparado para comenzar la actividad, tenemos un acuerdo firmado con la autoridad local para el uso de suelo y maquinaria, tenemos una forma jurídica para la actividad, y ya disponemos de las licencias requeridas.

Comenzamos recogiendo los primeros kilos de estiércol para ser tratados en el centro. Se construyen así las primeras «camas» o ecopilas» (agrupaciones de kilos de residuo con población de lombrices), donde se somete a este estiércol a su fase inicial de tratamiento que es el precompostaje.

Una vez esta ecopila ha alcanzado las condiciones de estabilización requeridas en cuanto a la temperatura, pH y otros factores, se procede a la introducción de la población de lombrices para iniciar la fase de vermicompostaje. Su duración dependerá de factores ambientales, de las propias condiciones del estiércol y de la calidad del producto final que se quiera obtener.

 

4ªFASE: CONSOLIDACIÓN DEL PROCESO

Durante estos primeros meses de actividad, se llevarán a cabo las operaciones necesarias de alimentación y mantenimiento para hacer crecer a la población de lombrices. Esto es lo que nos permitirá formar más «camas» o «ecopilas» capaces de tratar cada una de ellas un determinado volumen de residuo. Por lo tanto, de esto dependerá el crecimiento del propio negocio.

A medida que se vayan reciclando los estiércoles y se conviertan en compost y/o humus, estos podrán ser almacenados para su posterior comercialización, o bien se hará entrega de las cantidades acordadas a cooperativas o empresas, dependiendo del acuerdo alcanzado.

 

5ª FASE: AUMENTO DE CAPACIDAD y DIVERSIFICACIÓN

Una vez consolidada la actividad principal, las opciones de diversificación son varias.

El reciclaje de residuo de biomasa ya tiene una gran demanda debido al aumento de la presión legislativa europea y estatal que prioriza la «valorización» del residuo mediante reciclado, en vez de su acumulación o quema por incineración. Si esto no se hace ahora es precisamente por falta de plantas de biorreciclado como la que propone el proyecto. Por lo tanto, esta es una gran oportunidad de hacer crecer el proyecto. Este es el caso de los residuos de algas marinas que se extraen de zonas costeras y que se llevan a centros de incineración perdiéndose así una rica fuente de materia orgánica. Tratadas en nuestra planta de reciclaje podrían valorizarse y comercializarse como fertilizante ecológico.

Otro caso es el de los propios residuos forestales que se acumulan en naves o en el propio campo con el riesgo que esto supone de incendio forestal. Estos residuos también pueden tratarse en nuestra planta de biorreciclaje.

La biorremediación, es un término cada vez más en uso, se trata de una técnica para el tratamiento del subsuelo con microorganismos para su recuperación (solución basada en la naturaleza). La materia orgánica rica en estos microorganismos es fundamental para estos procesos de biorremediación, y por lo tanto aquí tenemos otra potencial fuente de ingresos ya que la planta de bioreciclaje producirá grandes cantidades de materia orgánica (MO) que podrán venderse a empresas que se encargan de la recuperación de ecosistemas.

De esta manera podemos convertirnos en un centro de reciclaje de «biomasa» en general y no sólo de estiércoles.

 

Viabilidad económica del proyecto

Ante un mundo global en continuo cambio hacia una actividad humana más sostenible, la viabilidad de una planta de biorreciclaje parece asegurada. Por otro lado, los nuevos acuerdos de gobernanza impulsados desde el propio gobierno ayudarán a una correcta gestión de la planta manteniendo su actividad en el tiempo.

Son varios los canales de ingresos que se pueden generar con la puesta en marcha de la planta de biorreciclaje. A continuación se enumeran algunos:

  • Residuos forestales: la nueva normativa prohibe quemar este tipo de residuo. Muchos municipios se ven obligados a acumular este biorresiduo en naves o al aire libre. La planta de bioreciclaje puede gestionar y valorizar este biorresiduo cobrando a cada municipio por ello.

 

  • Algas invasoras: municipios costeros se están enfrentando a un problema de acumulación de biorresiduo procedente de diferentes tipos de algas invasoras. Su acumulación causa un daño ambiental al emanar Gases de Efecto Invernadero y malos olores. Actualmente las empresas que se encargan de mantener limpias las costas llevan a las incineradoras municipales estos biorresiduos causando daño ambiental por su quema y constituyendo un auténtico desperdicio de rica materia orgánica. La planta de biorreciclaje puede ser receptora de este tipo de residuo cobrando por su recepción.

 

  • Explotaciones ganaderas: muchas empresas ganaderas ya se están enfrentando a problemas derivados de la acumulación de estiércoles. Estos problemas aumentarán con la entrada en vigor de la nueva PAC en Enero de 2022. Nuevas exigencias ambientales conocidas como Ecoesquemas obligarán a explotaciones ganaderas a reciclar sus residuos si no quieren ver comprometidas sus subvenciones (coloquialmente se lo llama la «nueva ley del estiércol»). La planta de biorreciclaje puede dar una solución a estas explotaciones convirtiéndose en su gestor de residuos y cobrando por ello.

 

  • Biorremediación, lucha contra la desertificación: nuestro país acaba de declarar como mayor problema ambiental la desertificación. La técnica que se ha mostrado más eficaz para combatirla es la biorremediación de suelos. Esta técnica está basada en biotecnología mediante consorcios microbianos que mejoran la estructura del suelo. La planta de biorreciclaje, como resultado de los procesos de compostaje que lleva a cabo, puede producir a gran escala los consorcios microbianos y la materia orgánica necesaria para aplicar esta técnica y cobrar por su venta a la empresas de reconstrucción de ecosistemas.

 

  • Auge de la agricultura de precisión, de conservación y ecológica: no cabe duda de que el sector agrícola está cambiando y que lo hará todavía más por toda la nueva normativa que entrará en vigor y que incidirá sobre aspectos sostenibles. Dentro de los pactos alcanzados en el Acuerdo de París y que tienen que cumplirse como muy tarde en el 2030, los que más nos afectan son: el 30% de toda la superficie agrícola europea tiene que destinarse a agricultura ecológica, y el 50% de toda la fertilización inorgánica tiene que desaparecer. Se necesitarán por lo tanto mayores cantidades de fertilizantes orgánicos para que estos objetivos puedan llegar a cumplirse. Por lo tanto, los fertilizantes orgánicos elaborados en la planta de reciclaje como resultado de sus procesos de compostaje, tendrán una mayor demanda y podrán venderse con más facilidad y a mayor precio.

 

  • Exportación: todos los casos mencionados anteriormente se dan igualmente en otros países, algunos de ellos serán autosuficientes para abastecer esa demanda de enmiendas orgánicas a nivel global, en cambio otros tendrán deficit y tendrán que importar este producto. Por lo tanto se abre una linea de comercialización internacional para el compost, vermicompost y otras enmiendas orgánicas producidas en la planta.
  • Subvenciones al reciclaje y valorización de residuos: sin tener en cuenta la comercialización de los subproductos obtenidos como resultado de los procesos de ecoreciclado de la planta, esta podría sustentarse por el mero hecho de estar dando una solución al problema de la contaminación por estiércoles contribuyendo a la lucha contra el cambio climático. El Gobierno y/o las Comunidades Autónomas tienen destinado presupuesto para subvencionar sin contraprestación económica actividades de reciclaje y valorización. Esto se puede encontrar en los planes de Gestión Integral de Residuos Autonómicos como por ejemplo en el GIRA (Gestión Integral de Residuos de Aragón) que dice lo siguiente:

«En municipios saturados, el sector público fomentará y promocionará de forma directa, la implantación de tratamientos de depuración de estiércoles de tipo biológico, compostaje o cualquier otro que elimine los excedente de nitrógeno»…

Apoyar financieramente con lineas de actuación o participación directa la puesta en marcha de proyectos que utilicen tecnologías de tratameinto sostenibles…

 

 

Marco legislativo

El PEMAR se enmarca en la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea, con la que comparte el objetivo de intentar cambiar el enfoque de la gestión de residuos.

Se busca dejar atrás el modelo actual basado en producir, consumir y tirar, para sustituirlo por una economía circular. De este modo se tratan de reincorporar al proceso productivo una y otra vez los materiales que contienen los residuos, para la producción de nuevos productos o materias primas, creando con ello una sociedad eficiente en el uso de los recursos.

En todos los flujos de residuos incluidos en la DM se aplica el principio de jerarquía en la gestión de residuos. Este principio, establece que la prevención debe ser la prioridad principal en relación con la política de residuos, seguida por este orden por: la reutilización, el reciclado, la valorización, incluida la valorización energética, y como última opción la eliminación de residuos, que debe reducirse en todos los flujos de residuos.

Para garantizar el cumplimiento de los objetivos a nivel nacional, las comunidades autónomas deben cumplir los objetivos nacionales en su territorio. De igual forma, las entidades locales deberán colaborar de forma independiente o asociada, según lo recojan los planes autonómicos, al cumplimiento de los objetivos aplicables a los residuos de competencia municipal.

Además y de acuerdo a lo que propone el proyecto, a los beneficios ambientales derivados de una adecuada gestión de los residuos, habría que añadir los beneficios de tipo social y económico. Estos están asociados al incremento de la actividad económica relacionado con la reutilización y el reciclado.

Según las estimaciones de la Comisión Europea, si se aplicara en su totalidad la normativa vigente en materia de residuos se crearían más de 400.000 empleos en la Unión Europea, de los cuales 52.000 se localizarían en España.

Según el PEMAR, ¿que son los Residuos Agrarios?

Se consideran en este capítulo los residuos agrarios derivados de la actividad agrícola y ganadera. Por primera vez se incorpora en un plan estatal general de gestión de residuos un capítulo específico destinado a los residuos de este sector, como consecuencia de sus especificidades y para impulsar un análisis conjunto de este flujo, de su situación y de sus posibles orientaciones estratégicas.

En cualquier caso la complejidad que supone para la mayoría de los productores agrarios que cada residuo que genera tenga unas normas específicas para cada tipo de residuo, puede resultar en unas cargas excesivas y dificultar su gestión. Es necesario, por tanto, desarrollar estrategias específicas para el almacenamiento en las explotaciones de los distintos residuos generados, su correcta entrega, clasificación y almacenamiento intermedio, así como para el transporte a los lugares específicos de clasificación y almacenamiento.

La complejidad que supone para la mayoría de los productores agrarios que cada residuo que genera tenga unas normas específicas, puede resultar en unas cargas excesivas y dificultar su gestión. Es necesario, por tanto, desarrollar estrategias específicas para el almacenamiento en las explotaciones de los distintos residuos generados, su correcta entrega, clasificación y almacenamiento intermedio, así como para el transporte a los lugares específicos de clasificación y almacenamiento.

Para valorar adecuadamente la problemática en un entorno determinado es necesario cuantificar los residuos agrarios presentes en la zona, localizar a los posibles gestores dispuestos a tratarlos, análisis de costes y tarifas posibles.

Legislación aplicable.

– La Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados. Adicionalmente hay que tener en cuenta la exclusión de determinados residuos agrarios (materias fecales, paja y otros materiales naturales, agrícolas o silvícolas), cuando se utilizan en explotaciones agrícolas y ganaderas, en la silvicultura o en la producción de energía a base de esta biomasa, en los términos previstos en el artículo 2, apartado 1.e, de la Ley de residuos.

Por otra parte, conforme a lo establecido en su artículo 2, apartado 2.b, la Ley de residuos es aplicable a los subproductos animales no destinados al consumo humano y sus productos derivados (SANDACH) cuando se destinan a la incineración, a los vertederos, o son tratados en una planta de biogás o de compostaje.

Así mismo, la Ley de residuos es de aplicación a los SANDACH en los aspectos no regulados por el Reglamento (CE) Nº 1069/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano.

En consecuencia, los residuos agrarios no exceptuados de la aplicación de la Ley 22/2011, de Residuos, y las cuestiones no reguladas en otras normativas, se regulan por la Ley 22/2011. En estos casos, los productores de residuos agrarios son los agricultores y ganaderos cuya actividad agrícola o ganadera produzca residuos o cualquier persona que efectúe operaciones de tratamiento previo, de mezcla o de otro tipo que ocasionen un cambio de naturaleza o de composición de esos residuos. Sus obligaciones como productores de residuos y responsables de su gestión están recogidas en el artículo 17 de la Ley de Residuos.

Así, cuando entregan sus residuos a gestores autorizados, los agricultores y ganaderos deberán recibir una acreditación documental de la entrega para demostrar que han cumplido con su responsabilidad en la gestión, y como para cualquier otro residuo, en su gestión se aplicarán las previsiones recogidas en la Ley 22/2011.

Conviene reseñar que conforme a la distribución de competencias establecidas en el artículo 12, no es competencia obligatoria de los municipios la gestión de los residuos agrarios.

Accede aquí a la Directiva Marco de Residuos (DMR)

 

 

Los porqués del proyecto:

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¿Porque de este proyecto?, por la nueva arquitectura verde de la UE

Nos encontramos en un periodo crítico para el futuro de las nuevas generaciones y para el de nuestro planeta. La palabra clave es «sostenibilidad». Las consecuencias del cambio climático son ya muy palpables y las autoridades son conscientes de que un cambio es ya completamente necesario. Es por ello que se está legislando para que este se lleve a cabo sin más demora. Esta nueva legislación es la que se conoce como «la arquitectura verde europea».

El  «Gran Pacto Verde Europeo» («Green Deal») se crea en 2016 ante el compromiso desde la Unión Europea de virar hacia una producción más sostenible, teniendo como objetivo principal el de reducir el impacto ambiental de las actividades humanas. Las medidas planteadas en el pretenden evitar que se supere un incremento de 2ºC respecto a los niveles preindustriales y promover medidas adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.

Por otro lado, el vínculo entre unas personas sanas, unas sociedades sanas y un planeta sano sitúa a unos sistemas alimentarios sostenibles en un lugar central del Pacto Verde Europeo, la estrategia de crecimiento sostenible e integrador de la UE, que tiene como objetivo impulsar la economía, mejorar la salud y la calidad de vida de las personas y cuidar de la naturaleza.

Los objetivos principales son:

  • Garantizar la seguridad alimentaria ante el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
  • Reducir la huella ambiental y climática del sistema alimentario de la UE.
  • Reforzar la resiliencia del sistema alimentario de la UE.
  • Conducir a una transición global hacia una sostenibilidad competitiva «de la granja a la mesa».

 

Conoce más sobre: «Que es el pacto Europeo Verde»

Dentro de este gran pacto, especial relevancia para el sector ganadero tiene el documento «De la Granja a la Mesa», a través de su implantación la Comisión Europea pretende reducir el impacto medioambiental y climático de la producción animal mediante el desarrollo de una producción ganadera que mejore el bienestar de los animales y reduzca la huella ambiental. Para asegurar el cumplimiento de estos objetivos, la UE los transfiere a cada estado miembro a través de la Política Agraria Común (PAC) en los denominados «Ecoesquemas».

Estas son las lineas de actuación de la estrategia «De la Granja a la Mesa»

El proyecto se encuentra completamente alineado con los objetivos de la «arquitectura verde de la UE» expresados en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), Gran pacto verde europeo (Great Deal), y más concretamente en la estrategia «De la granja a la mesa (Fark to folk») para el sector agrario.

De igual manera, el proyecto se alinea con la «iniciativa 4 por 1000 Suelos para la seguridad alimentaria y el clima» impulsada por el Gobierno de Francia en la COP21 y a la que se a sumado el Gobierno español. Esta iniciativa tiene como objetivo aumentar la capacidad de retención del Carbono en el suelo un 0,4% anual.

Si cada país adoptara este objetivo, se podría llegar a fijar hasta un 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que se encuentra en sintonía con la ambición europea que ser un continente neutro para el 2050.

Entre los objetivos de la iniciativa 4 por 1000 está  el apoyar proyectos de desarrollo que faciliten la difusión y la implementación de prácticas agrícolas sostenibles, justo como propone este proyecto.

Conoce más sobre la iniciativa «4 por 1000».

 

 

 

 

 

¿Porque de este proyecto?, por los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenibles)

Se cumplen seis años desde que la Asamblea General de Naciones Unidas, con la unanimidad de los 193 Estados participantes, consensuó algo histórico en un rincón de Nueva York. Juntos aprobaron la Agenda 2030, donde se fijaron los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) con el propósito de conseguir un mundo más justo e igualitario.

A nivel mundial también existe un compromiso rotundo hacia una mayor sostenibilidad reflejado en la estrategia de La Agenda 2030 firmado por 193 Estados miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el año 2015. Entre sus principales objetivos conocidos como ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible); está el de promover la agricultura sostenible.

Conoce aquí cómo encaja el proyecto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la agenda 2030

¿Porque de este proyecto?, ¿dónde está el problema?

 

 

El problema en los suelos:

Antes de la revolución industrial cerca del 97% del nitrógeno que soportaba la vida era fijado biológicamente. En el último siglo, la intensificación de la agricultura junto con un desconocimiento de lo que realmente sucedía en el suelo a nivel de los microorganismos, tuvo como resultado una disminución de la actividad biológica en favor de una aplicación industrial del nitrógeno en suelo agrícola. En 2009, los fertilizantes comerciales fueron responsables del 40% al 60% de la producción mundial de alimento.

Globalmente a dia de hoy, se calcula que se vierten al suelo fertilizantes nitrogenados por un valor total de unos 100 billones de dólares. De esa ingente cantidad, sólo entre un 10 a un 40% es absorbido por las plantas. El resto acaba en cursos de agua, volatilizado en la atmósfera, o inmovilizado en el suelo. Esto provoca grandes daños ambientales como la eutrofización de las aguas, y la contaminación de la atmósfera aumentando los efectos causados por los gases de efecto invernadero, y sobre-nitrogenando los suelos impidiendo que se fije carbono.

Los suelos con un alto contenido en nitrógeno son pobres en carbono, elemento esencial que actúa como regulador de macro y micronutrientes. La alta presencia de nitrógeno inhibe la actividad microbiana y por lo tanto no se forma la manta orgánica -humus- de forma natural. El resultado es que los suelos no pueden fijar C02 que escapa a la atmósfera. Se calcula que los suelos destinados a plantaciones pierden carbono a un ritmo de un 0,5% anual.

Por lo tanto aunque el nitrógeno resulta necesario para el crecimiento de las plantas, su aplicación industrial en masa tiene un coste ambiental muy grande y se hace necesario revertir este problema cuanto antes. Es por ello que la UE a través de la estrategia «De la granja a la mesa», se ha puesto como objetivo, la reducción en un 50% del uso de fertilizantes inorgánicos.

 

¿Porque de este proyecto?, por la Directiva Marco Europea

El proyecto se encuentra completamente alineado con la Directiva Marco Europea para la gestión de residuos que comienza diciendo lo siguiente:

«La gestión de residuos en la Unión debe mejorarse y transformarse en una gestión sostenible de las materias con miras a proteger, preservar y mejorar la calidad del medio ambiente, así como a proteger la salud humana, garantizar la utilización prudente, eficiente y racional de los recursos naturales, promover los principios de la economía circular, mejorar el uso de la energía renovable, aumentar la eficiencia energética, reducir la dependencia de la Unión de los recursos importados, crear nuevas oportunidades económicas y contribuir a la competitividad a largo plazo.»

A fin de que la economía sea verdaderamente circular, es necesario tomar medidas adicionales sobre producción y consumo sostenibles, centrándose en el ciclo de vida completo de los productos, de un modo que permita preservar los recursos y cerrar el círculo. Un uso más eficiente de los recursos aportaría además unos ahorros netos sustanciales a las empresas de la Unión, las autoridades públicas y los consumidores, a la vez que se reducirían las emisiones totales anuales de gases de efecto invernadero.

 

¿Porque de este proyecto?, por la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC)

«España Circular 2030», esta es la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC) que ha sido aprobada por el Consejo de Ministros, sentando las bases para impulsar un nuevo modelo de producción y consumo en el que el valor de productos, materiales y recursos se mantengan en la activos durante el mayor tiempo posible reduciendo al mínimo la generación de residuos, y en el caso de que estos no se puedan evitar, reducir al máximo su impacto ambiental incentivando su valorización. La Estrategia establece unas orientaciones estratégicas a modo de decálogo y se marca una serie de objetivos cuantitativos a alcanzar para el año 2030.

El proyecto circular Humus-Spain, se encuentra completamente alineado con esta estrategia. Veamos en que objetivos de esta estrategia puede el proyecto aportar :

1. Proteger el medio ambiente y garantizar la salud de las personas reduciendo el uso de recursos naturales no renovables y reutilizando en el ciclo de producción los materiales contenidos en los residuos como materias primas secundarias.

 

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: reutilización de residuos al convertirlos en un subproducto de alto valor como es el humus, obtenido como resultado de un proceso de compostaje ecológico sin uso apenas de energías contaminantes.

 

3. Favorecer la aplicación efectiva del principio de jerarquía de los residuos, promoviendo la prevención de su generación, fomentando la reutilización, fortaleciendo el reciclado y favoreciendo su trazabilidad.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: en este caso, actúa sobre el residuo en su jerarquía inicial, fortalece su reciclado para transformarlo en un producto más ecológico y de mayor valor, y por último se puede seguir su trazabilidad.

 

4. Promover pautas que incrementen la innovación y la eficiencia global de los procesos productivos, mediante la adopción de medidas como la implantación de sistemas de gestión ambiental.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: es lo que propone el proyecto, un sistema de gestión ambiental en el lugar donde se produce y acumula el residuo. En este caso estiércoles en la propia explotación ganadera.

 

7. Facilitar y promover la creación de los cauces adecuados para facilitar el intercambio de información y la coordinación con las Administraciones públicas, la comunidad científica y tecnológica y los agentes económicos y sociales, de manera que se creen sinergias que favorezcan la transición.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: crear grupos de trabajo con la comunidad científica compartiendo datos de comportamiento de las diferentes tipos de residuos agrarios tratados en la planta de compostaje, para de esta manera poder medir su eficacia.

De igual manera, el proyecto tiene interés en compartir datos con los agentes económicos y sociales para que puedan estudiar si este proyecto resulta de su interés, y poder valorar diferentes vías de inversión o financiación.

 

8. Difundir la importancia de avanzar desde la economía lineal hacia una economía circular, fomentando la transparencia de los procesos, la concienciación y sensibilización de la ciudadanía.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: uno de los objetivos del proyecto es precisamente el de la sensibilización ambiental. Por ello, se a creado una web para el proyecto, donde se irá informando de la evolución del mismo, y desde donde se informará a la ciudadanía en general, y especialmente a emprendedores que estén interesados en la puesta en marcha de un centro de tratamiento de residuo agrario y de biomasa en una zona rural. 

 

9. Fomentar el uso de indicadores comunes, transparentes y accesibles que permitan conocer el grado de implantación de la economía circular.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: para valorar el grado de implantación de este proyecto circular, se establecerán indicadores como la cantidad de residuo tratada en la planta de reciclaje, cantidad de humus obtenido, superficie de suelo tratada con humus o la retención en el suelo de carbonoLos datos serán publicados en la web del proyecto y serán de acceso público.

 

10. Promover la incorporación de indicadores del impacto social y ambiental derivados del funcionamiento de las empresas, para poder evaluar más allá de los beneficios económicos que se generen en las mismas, como consecuencia de su compromiso con la economía circular.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: se establecerán indicadores de impacto ambiental como la cantidad de GEI evitados de escapar a la atmósfera. Cantidad de CO2 retenido por suelos tratados con el humus obtenido del proceso de reciclaje, o el potencial de «secuestro de carbono» si se tratara una mayor extensión de suelo con humus. Indicadores sociales como el número de personas contratadas por la puesta en marcha del proyecto.

11. Consolidar políticas de empleo que favorezcan la transición hacia una economía circular, identificando nuevos yacimientos de empleo y facilitando la creación de capacidades para los mismos.

→ Que aporta el proyecto en este objetivo: Identifica un nuevo nicho de empleo que define como «Gestor de Residuos Agrarios». Facilita información y formación a todas aquellas personas interesadas en emprender en zona rural.

 

→ Conoce más sobre el plan estratégico español de economía circular.

→ Aquí puedes descargar el plan de acción de la EEEC.

 

¿Porque de este proyecto?, por una agricultura y ganadería más ecológicas

Tras más de cuatro años de intensas negociaciones, se acaba de publicar el nuevo Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la producción ecológica cuya entrada en vigor se retrasa hasta el 1 de enero de 2022. Dentro de las novedades adoptadas se refuerza el concepto de “producción ligada al suelo” y se promueve el uso de nuevos materiales de reproducción vegetal ecológicos.

Entre las nuevas medidas de este reglamento están la de reforzar el sistema de control mediante medidas preventivas más estrictas y controles rigurosos a lo largo de toda la cadena de suministro.

Para impulsar la transformación de la agricultura hacia un modelo más sostenible la UE a puesto en marcha dos estratégias dentro del Gran Pacto Verde: “de la granja a la mesa” y “biodiversidad horizonte 2030”.

Entre los principales objetivos de la estratégia «De la granja a la mesa» a alcanzar para ese año están el de alcanzar una superficie de suelo agrícola dedicada a la agricultura ecológica del 25%, una reducción del 50% en el uso de fitosanitarios químicos, y reducir al menos en un 50% la pérdida de nutrientes, garantizando que no se produce un deterioro de la fertilidad del suelo.

Los datos y estadísticas provisionales, publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, confirman la tendencia al alza de la producción ecológica española con un incremento anual medio de la superficie en torno al 7,5 % en los últimos cinco años.

Términos como bioagriculturaagricultura ecológica son más conocidos por parte de los consumidores que cada vez están más concienciados de que un consumo más responsable es necesario.

Esta nueva agricultura necesita abonos y fertilizantes ecológicos para tratar sus suelos. El humus tanto en forma sólida o líquida es el abono orgánico más potente que existe. Los resultados certificados que están consiguiendo los agricultores justifican que su demanda esté creciendo rápidamente.

¿Porque de este proyecto?, por una fertilización agroecológica

Antes de la revolución industrial cerca del 97% del nitrógeno que soportaba la vida era fijado biológicamente. En el último siglo, la intensificación de la agricultura junto con un desconocimiento de lo que realmente sucedía en el suelo a nivel de los microorganismos, tuvo como resultado una disminución de la actividad biológica en favor de una aplicación industrial del nitrógeno en suelo agrícola. En 2009, los fertilizantes comerciales fueron responsables del 40% al 60% de la producción mundial de alimento.

La gran mayoría de los fertilizantes que se usan hoy en día en la agricultura son fabricados a base de amoniaco a través del sistema «Harber-Bosch» que fue desarrollado a principios del siglo pasado. Este sistema no usa fuentes de energía renovables y su coste energético es altísimo.

Para la fabricación de los actuales fertilizantes se estima que el 87% de la energía se utiliza para la síntesis de amoniaco; pues bien, para fabricar una tonelada de NH3, se emiten 1,6 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Globalmente a dia de hoy, se calcula que se vierten al suelo fertilizantes nitrogenados por un valor total de unos 100 billones de dólares. De esa ingente cantidad, sólo entre un 10% a un 40% es absorbido por las plantas, el resto acaba en cursos de agua, volatilizado en la atmósfera, o inmovilizado en el suelo. Esto provoca grandes daños ambientales como la eutrofización de las aguas, la contaminación de la atmósfera aumentando los efectos causados por los gases de efecto invernadero, y sobre-nitrogenando los suelos impidiendo que se fije carbono.

Los suelos con un alto contenido en nitrógeno son pobres en carbono, elemento esencial que actúa como regulador de macro y micronutrientes. La alta presencia de nitrógeno inhibe la actividad microbiana y por lo tanto no se forma la manta orgánica -humus- de forma natural. El resultado es que los suelos no pueden fijar C02 que escapa a la atmósfera. Se calcula que los suelos destinados a plantaciones pierden carbono a un ritmo de un 0,5% anual.

Estas cuestiones nos obligan a plantearnos un giro drástico en el modelo de producción agrícola a otro modelo basado en la comprensión del funcionamiento de los agroecosistemas, en la capacidad biológica de fijar nitrógeno y carbono atmosférico, en una mayor integración entre agricultura y ganadería, en una mayor diversificación de las fincas y sobre todo, en el estudio y el conocimiento del funcionamiento de los ciclos biogeoquímicos en la naturaleza.

¿Porque de este proyecto?, por los planes de gestión de residuos

La Directiva 2008/98/CE, de 19 de noviembre, del Parlamento Europeo y del Consejo, constituye el principal instrumento normativo para cambiar el enfoque de la gestión de los residuos en Europa. Indica que todos los Estados Miembros tienen la obligación de elaborar planes de gestión de residuos, que establezcan un orden de prioridad de acuerdo a la jerarquía de residuos, que incluya el principio rector a escala europea e internacional de “quien contamina, paga”.

La finalidad de estos planes es la de minimizar la producción de residuos, su re-utilización y su reciclado, así como la de fomentar la sensibilización ambiental. Dentro de estos planes o programas suele haber uno específico para residuos ganaderos.

La responsabilidad de la correcta gestión de estos residuos y de su financiación, como en el resto de los sectores productivos, es de los productores de los residuos. Las administraciones públicas, incluidas las entidades locales, han de jugar un papel importante para orientar los esfuerzos para asegurar la correcta gestión y, en su caso, para facilitar esta gestión a través de puntos de acopio, almacenamientos u otras medidas. Así, podrían desarrollarse iniciativas de apoyo, o de cesiones de espacio, por parte de las administraciones y cooperativas del sector, para colaborar en la recogida de estos residuos.

Para valorar adecuadamente la problemática en un entorno determinado es necesario cuantificar los residuos agrarios presentes en la zona, localizar a los posibles gestores dispuestos a tratarlos, análisis de costes y tarifas posibles. Es necesario tener en cuentas las importantes diferencias de tamaño de las explotaciones agrarias a la hora de planificar las actuaciones y la normativa en materia de residuos agrarios. Las medidas a adoptar deben concretarse en cada zona en la búsqueda de formulaciones prácticas.

Estos planes apoyan el desarrollo y las oportunidades que impliquen creación de riqueza y generación de empleo desde el medio ambiente, informando y asesorando a los agentes implicados y a la sociedad en general de forma ágil y transparente. Por lo tanto tienen un carácter global e integrador, y aquí es donde encaja el «Proyecto Circular Humus-Spain».

De igual manera estos planes animan a los propios ganaderos así como a las diferentes asociaciones (ADS, Cooperativas, etc.), a poner en marcha programas de gestión para estos residuos de forma efectiva. Aquí es donde el acuerdo privado con empresa ganadera o agraria tiene su vía de acuerdo para la puesta en marcha de la actividad que propone el Proyecto Circular Humus- Spain.

Para la aplicación de estos programas, se pone una atención preferente en aquellas zonas que requieran actuaciones específicas. Son las llamadas zonas vulnerables o saturadas. En estos Municipios saturados, se contempla que el sector público fomente y promocione de forma directa, la implantación de tratamientos de depuración de estiércoles de tipo biológico, compostaje o cualquier otro que elimine los excedentes de nitrógeno o permita su concentración en la fracción sólida, de forma que el transporte a otras áreas en las que agrícolamente sea necesario, o su transporte a plantas de compostaje sea factible.

Otra característica de estos programas es que contienen los llamados “Planes anuales de abonado” que  establecen los límites en el abonado con estiércoles. Estos tienen que estar ajustados a los consumos reales de los cultivos para que el balance final sea lo más ajustado posible. Se pretende con estos planes evitar la contaminación de las aguas por nitrógeno sobrante, tanto superficiales como subterráneas.

Por otra parte a nivel estatal, el proyecto encaja a la perfección con La LEY 10/1998 de 21 de Abril, de Residuos. Artículo 1. Objeto “1., que es la ley que regula el tratamiento de residuos en España:

Esta Ley tiene por objeto prevenir la producción de residuos, establecer el régimen jurídico de su producción y gestión, y fomentar, por este orden, su reducción, su re-utilización, reciclado y otras formas de valorización, así como regular los suelos contaminados, con la finalidad de «proteger el medio ambiente y la salud de las personas».

Un ejemplo lo podemos encontrar en la comunidad de Madrid, donde las explotaciones ganaderas productoras de estiércoles deberán justificar la gestión del estiércol para poder aplicar los valores de producción de nitrógeno por cabeza, en función del tipo de especie de ganado.

Conoce aquí el programa de buenas prácticas agrarias de las comunidad de Madrid.

Otro ejemplo es la comunidad de Aragón, donde dentro el programa Agroclima para sensibilizar sobre el cambio climático en la industria agroalimentaria aragonesa, y conforme a la «Estrategia Aragonesa de Cambio Climático 2030 (EACC 2030)», se a publicado el “Código de Buenas Prácticas Agrarias para un desarrollo bajo en carbono y un sector agrario más resiliente al cambio climático”.

Es en estos programas y en otros en desarrollo, es donde el proyecto «Circular Humus-Spain» tiene su encaje, se puede integrar en ellos para facilitar a las empresas agrarias poder cumplir con estas nuevas políticas.

 

¿Porque de este proyecto?, por las nuevas exigencias ambientales de la PAC

Tanto la ganadería como la agricultura están entre las actividades industriales con un mayor potencial de contaminación y, por ello, será imprescindible su control si se quieren alcanzar  los objetivos de los dos grandes pactos europeos.

Para asegurar el cumplimiento de las nuevas exigencias ambientales en los tiempos marcados por los pactos, estas se reflejarán en la reforma de la Política Agraria Común que se empezará a aplicar en 2023. La reforma pretende alcanzar por tanto mayores objetivos medioambientales y climáticos a través de un nuevo enfoque de lo que se ha definido como «arquitectura verde de la PAC».

Las nuevas exigencias ambientales de la PAC se encuentran plasmadas en los llamados ECO-esquemas. Aunque su cumplimiento parece ser que no será obligatorio, muchos agricultores y ganaderos tendrán que cumplir con unas nuevas medidas en lo referente a la sostenibilidad de sus explotaciones si no quieren ver el cobro de sus ayudas comprometidas.

Entre las medidas que se han adoptado, está la de llevar un control sobre las aportaciones de nitrógeno al suelo. Será necesario reflejar en el cuaderno de campo cada uno de los aportes que se hacen.

El nitrógeno deberá ser aplicado al suelo solamente en los momentos en los que el cultivo lo puede aprovechar. La aplicación del estiércol al suelo en cualquier época sin justificación, será considerado como una falta ambiental.

 

Por los nuevos planes de abonado

El plan de abonado es la herramienta principal sobre la que se basa el concepto de “fertilización racional”. El agricultor deberá, teniendo en cuenta todas las características pertinentes de su explotación, calcular la cantidad de nutrientes que deben aportarse a sus cultivos. Para ello, debe conocer con qué nutrientes cuenta en el suelo y las cantidades aportadas por otros aportes en enmiendas, cultivos anteriores, riego, etc. Conociendo las necesidades del cultivo adaptadas a los rendimientos previstos, puede estimar la cantidad que será necesario aplicar. Este plan de abonado será obligatorio a partir de determinada superficie de explotación (requisito distinto dependiendo de la importancia del cultivo en superficie y en demanda de N). Para facilitar su implantación se establecerá un calendario progresivo.

Se incorporarán, como instrumento, los trabajos del Balance de nitrógeno en la agricultura española que el Ministerio elabora todos los años, y que la normativa comunitaria incluye como posibilidad en el anexo III, parte 2, de la Directiva (UE) 2016/2284.

Desde 1998 se viene elaborando un balance anual del nitrógeno en la Agricultura Española por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Este instrumento está en continua revisión. Actualmente se está trabajando en la coordinación entre los datos que se manejan en esta información con los que se utilizan en el Sistema Español de Inventarios en cuanto a volatilizaciones y emisiones derivadas de la fertilización. El avance en estos trabajos permitirá un mejor seguimiento de la realidad y de la efectividad de las medidas tomadas.

En estos trabajos participan expertos en producción vegetal, producción animal, fertilización, edafología, estadísticas agrarias, etc., procedentes de la Administración, de centros docentes e investigación y del sector privado.

El nuevo plan de abonado incluirá objetivos medioambientales como la reducción de las emisiones de amoniaco y el fomento en el uso de abonados y enmiendas orgánicas, entre otros. El agricultor podrá voluntariamente elegir los objetivos a incluir entre los establecidos en una lista que se especificará en la norma que todavía se está desarrollando. Para forzar a su cumplimiento por parte de los agricultores, estas medidas que se incluyen el el nuevo plan de abonado, se verán reflejadas en la nueva PAC en los denominados ECOesquemas, y su incumplimiento podrá resultar en la pérdida parcial de las prestaciones anuales.

 

Habrá que determinar los indicadores y controles a realizar para el seguimiento de estos objetivos y al menos 2 tendrán relación con la reducción de emisiones de GEI y NH3. Estos objetivos irán más allá del cumplimiento de las obligaciones de la futura normativa derivadas de los requisitos de la Directiva (UE) 2284/2016. Esto fomentará la implantación de medidas de reducción de emisiones en los agricultores no obligados a establecer un plan de abonado y podría traducirse en una reducción adicional del 1% en cuanto al volumen total de N aplicado.

Las operaciones de aporte de nutrientes y materia orgánica al suelo agrícola deberán de ser registradas en la página referente a la fertilización dentro del cuaderno de explotación. El objetivo de esta medida es facilitar el control del cumplimiento de los requisitos impuestos.

Dentro del plan de abonado, que será obligatorio a partir de una determinada superficie de explotación (requisito distinto dependiendo de la importancia del cultivo en superficie y en demanda de N), el agricultor calculará la cantidad de nutrientes a aportar siguiendo las recomendaciones de la Directiva (UE) 2016/2284 del Parlamento Europeo y del Consejo. Para facilitar esta labor, se facilitará al agricultor información sobre dosis, momentos de aplicación y productos permitidos.

Los materiales con N en forma ureica o amoniacal que se aplican al suelo y que se esparcen mediante el sistema de abanico tienen una emisión máxima de NH3, por lo que también queda prohibida la aplicación. De igual manera se establecen restricciones en el uso de la urea en la fertilización así como en el riego después de su aplicación.

 

El uso de compost y/o vermicompost en vez de el uso directo de estiércoles, además de aportar unos mejores y mayores macro y micronutrientes, evitará al agricultor tener que adaptarse a estas nuevas exigencias, cuyo incumplimiento puede resultar en la pérdida de prestaciones por parte de la nueva PAC.

 

¿Porque de este proyecto?, ¿hay alternativa industrial?

La mayoría de soluciones industriales actuales se basan en la biometanización, un  proceso industrial que convierte el estiércol en biodigestato generando gas metano en el proceso. El problema principal es que necesita mucho purín para ser rentable.

Otro problema es que en la mayoría de los casos, menos de la mitad de todo el material que reciben estas instalaciones puede ser tratado, por lo que finalmente termina en la incineradora.

El punto fuerte de estas plantas industriales es su alta capacidad para reciclar grandes volúmenes de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).

En Cataluña, las plantas de reciclaje de residuos agrarios hasta ahora han sido un fracaso. Suponen un alto coste energético, de mantenimiento y ambiental. La mayoría de estas instalaciones que se han puesto en marcha, hoy se encuentran paradas debido a problemas en su funcionamiento y mantenimiento.

El coste energético y de mantenimiento es el punto de inflexión que hace que la mayoría de estas instalaciones no sean rentables y tengan un alto coste económico. Por contra la planta de compostaje apenas necesita recursos energéticos y su mantenimiento en costes es proporcionalmente mucho más económico.

Debido a la nueva presión normativa derivada de las nuevas políticas verdes europeas, se están llevando a cabo nuevos estudios para la mejora en los procesos industriales. Ante la situación de contaminaciones en las granjas y altas emisiones de GEI, el sector porcino busca soluciones de manera urgente para ser más sostenible. Para ello se han creado varios acuerdos del sector con universidades y centros de investigación en la búsqueda de soluciones industriales en el tratamiento de los purines.

Este es el caso de la Cátedra en Gestión Medioambiental Sostenible de la Producción Porcina que mantienen Cefusa, la empresa ganadera de Grupo Fuertes, y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), que trabajan conjuntamente en la gestión medioambiental de los purines y en la mitigación de emisiones. Según fuentes de la propia cátedra “se ha logrado reducir un 40% la superficie agraria necesaria para poder valorizar completamente todo el volumen de purines generado en la explotación piloto, valorizados tanto como recurso agrícola como recurso hídrico”. El objetivo final de la cátedra es que las instalaciones dispongan de los sistemas de tratamiento de purines en origen, es decir, en el propio cebadero.

Otro ejemplo es el proyecto Fertimanure financiado por la UE cuyo principal objetivo es la reducción de emisiones de GEI mediante la progresiva sustitución de fertilizantes minerales por enmiendas orgánicas obtenidas del reciclaje de los purines.

 

 
¿Porque de este proyecto?, por un marketing verde

Es una evidencia que desde hace unos años el mercado está mostrando una clara tendencia por todo lo sostenible, sobre todo por la creciente preocupación de las nuevas generaciones sobre el cambio climático.

En este sentido, los consumidores se interesan cada vez más por las acciones que llevan a cabo las empresas que fabrican y/o comercializan los productos que compran. La cuestión ambiental es un beneficio adicional o valor de marca que los consumidores perciben y cada vez valoran más positivamente. Por lo tanto, cada vez es mayor el número de usuarios que conforman un mercado los que tienen en cuenta criterios ecológicos en sus decisiones de compra.

El compromiso con el medio ambiente debe ser parte de la misión general de aquellas empresas que quieran adaptarse a este nuevo paradigma. La sostenibilidad debe formar parte del valor de marca de la empresa.

No se trata sólo de una dimensión empresarial ofreciendo productos con certificados ECO, sino también de una dimensión social, de ser un ejemplo en el desarrollo de acciones sociales.

El marketing verde o ecológico es la estrategia que permite a las empresas comunicar todo el proceso de puesta en el mercado de un producto y otras actividades respetuosas con el medio ambiente. Entonces noticias como esta podrían producirse con nuestro proyecto:

Los residuos que se producen el la explotación ganadera “x” para la fabricación de quesos para la marca “x” se convierten en abono orgánico que donan a los jardines de la localidad.

Esto es un claro ejemplo de cómo una explotación ganadera puede ser más ecológica y revertir un beneficio a la comunidad local….

¿Porque de este proyecto?, por un emprendimiento rural

Durante las últimas décadas hemos asistido a un éxodo de capital humano desde las zonas rurales hacía lugares donde se encuentran una mayor concentración de recursos que ha servido para hacer a estos lugares cada vez más ricos, industrializados y desarrollados en detrimento de unas zonas rurales más pobres y discriminadas que conforman lo que hoy se denomina «La España vaciada».

Si bien será difícil parar este éxodo, son cada vez más las personas que quieren abandonar la ciudad e instalarse en el mundo rural. El nuevo paradigma de una vida más sostenible y los últimos acontecimientos generados por la pandemia, están haciendo que cada vez un mayor número de personas pongan sus miras en un entorno rural donde puedan vivir una manera más sostenible y más en armonía con la naturaleza.

Por otro lado, la UE destina una gran cantidad de fondos para promover el emprendimiento en zonas rurales. Muchos ayuntamientos y mancomunidades les gustaría poder optar a algunos de estos fondos para promover economía en sus localidades, pero carecen de iniciativas por parte de emprendedores. El proyecto circular Humus-Spain pretende cubrir esa carencia en aquellas zonas donde pueda ponerse en marcha.

Ya son muchas las plataformas que están gestionando iniciativas de emprendedores que desean trasladarse a zonas rurales. El proyecto puede integrarse dentro de los planes de estas plataformas. De hecho, el proyecto ha sido elegido por el programa «Hola Pueblo» de la plataforma «Alma Natura» para ponerse en marcha en alguno de los municipios que se encuentran dentro del programa.

De este modo, el proyecto cumple con su finalidad de tener un triple impacto: recursos-ambiental-social.

Si bien existe un desconocimiento sobre la técnica de ECO-reciclado de residuos a través de vermicompostaje, el proyecto ofrece formación a aquellas personas que decidan poner en práctica esta actividad en una determinada zona rural.

Es por ello que el proyecto propone la creación de la figura de «Gestor ecológico de residuo agrario».

¿Porque de este proyecto?, por la lucha contra el cambio climático

El último informe del panel intergubernamental del cambio climático llevado a cabo por unos 200 expertos es el más completo de los realizados hasta ahora. Este report ocupa algo más de 3900 páginas y está basado en unos 14.000 documentos científicos ha sido recibido como una alerta roja para la humanidad y estas son sus conclusiones más contundentes:

-No hay duda de que las actividades humanas han calentado la atmósfera, los océanos y la tierra. Se aportan pruebas irrefutables de que la emisión de GEI son responsables de aumentar la temperatura en un 1,1ºC desde que comenzó la revolución industrial.

-Las consecuencias del cambio climático están ocurriendo aquí y ahora y están afectando a todas las regiones del mundo.

-La temperatura del planeta ascendió 1,09ºC en sólo 9 años (2011-2020), más que en el medio siglo comprendido entre 1850-1900.

-Los últimos 5 años han sido los más calurosos registrados desde 1850.

-La tasa de aumento del nivel del mar casi se ha triplicado con respecto a su aumento entre 1901 y 1971.

-Las olas de calor se han vuelto más frecuentesdesde 1950.

¿Que nos espera?

-En los próximos 20 años la temperatura global aumentará 1,5ºC o más.

-Olas de calor todavía más frecuentes e intensas.

-Fuerte aumento de episodios de sequias y llevias.

-El nivel del mar continuará subiendo incluso si se toman medidas para cumplir con el objetivo de que la temperatura no ascienda por encima de 1,5ºC, se calcula que unos 2 a 3 metros.

¿No hay nada positivo?

Los científicos apuntan a que si se logra revertir el cambio climático y llegar al objetivo de emisiones 0 para 2050, el aumento de la temperatura se detendrá.

No cabe duda de que estos cambios afectarán profundamente al sector agrario, un sector que también tiene la capacidad de mitigarlos. Es tiempo de actuar ya y el Proyecto Circular Humus-Spain quiere aportar su granito de arena!!.

LOGO DEL PROYECTO

     

 

 

 

 

 

 

EMPRESA PROMOTORA  

 

 

 

 

 

 

Dirección proyecto:

Alberto Pérez

alberto.perez@humus-spain.com

(+34) 670 75 55 54

Proyecto alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenibles

Proyecto alineado con la «arquitectura verde europea»

Alineado con CMNUCC

Proyecto alineado con la Estrategia Española de Economía Circular

Alineado con el ODS nº 15

Alineado con el ODS nº 13

Alineado con el ODS nº 12

Alineado con el ODS nº 6

Proyecto alineado con las nuevas exigencias ambientales de la nueva PAC

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO?

POR EL PLAN EUROPEO PARA LA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA

 

La agricultura ecológica desempeñará un papel esencial en el desarrollo de un sistema alimentario sostenible para la UE cuyo objetivo será el de producir alimentos de alta calidad con bajo impacto ambiental, y es en este punto donde el proyecto circular Humus-Spain puede contribuir con una gestión sostenible de los biorresiduos y la producción de fertilizantes orgánicos para esta agricultura ecológica.

 

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO?

POR LAS NUEVAS EXIGENCIAS AMBIENTALES DE LA NUEVA PAC

 

La Unión Europea (UE), persigue alcanzar niveles elevados de protección de la salud y del medio ambiente, por ello incluye a la ganadería entre las actividades industriales con un potencial de contaminación importante, y, por ello, susceptible de control y prevención.

 

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO?

SECUESTRO DE CARBONO

 

Hay casi el doble de CO2 almacenada en el suelo como materia orgánica, que la almacenada en la atmósfera (1550 gigatoneladas frente a 800 gigatoneladas); pero esta diferencia se está acortando ya que los niveles globales de materia orgánica han caído de un promedio del 5% a 1,5% debido a décadas de extracción abusiva del modelo de agricultura industrial. Esto ha provocado que dos tercios del carbono que alguna vez estuvo en el suelo, ahora se encuentre en la atmósfera, siendo esta la causa principal de engrosar la capa de gases de efecto invernadero que atrapan el calor, calientan los océanos e impactan dramáticamente en nuestro clima.

«Necesitamos enmiendas orgánicas para biorremediar suelos y para la creación de sumideros, unas enmiendas que se pueden producir con la actividad que propone el proyecto. Poner carbono en el suelo es una de las tareas de nuestra generación».

MANIFIESTO INTERNACIONAL S.O.S SOILS

UN LLAMAMIENTO INTERNACIONAL PARA ACTUAR YA!!

Iniciativa internacional S.O.S SOIL

ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A LARGO PLAZO

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR LA ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A LARGO PLAZO

ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A CORTO PLAZO

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR LA ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE DESCARBONIZACIÓN A CORTO PLAZO

PLAN NACIONAL DE ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR EL PLAN NACIONAL DE ADPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

INICIATIVA 4 X 1000: SUELOS POR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y EL CLIMA

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR EL PLAN NACIONAL DE ADPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

Iniciativa 4x100

ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE ECONOMÍA CIRCULAR (EEEC)

¿PORQUE DE ESTE PROYECTO? POR LA ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE ECONOMÍA CIRCULAR

EL PODER DE LAS MICORRIZAS

EL PODER DEL HUMUS PARA BIORREMEDIAR NUESTROS SUELOS

SECCIÓN CIENTÍFICA

Son constantes las investigaciones y los trabajos que se realizan a nivel internacional para conocer mejor como crecen las plantas, como se interrelacionan los ecosistemas, o como se biorremedian los suelos. Todos estos trabajos adquieren especial relevancia en el contexto actual de urgencia climática en el que nos encontramos y en la que se hace necesario actuar de forma inmediata.

En esta sección científica se recogen algunas recientes investigaciones que avalan la puesta en marcha del proyecto:

Isabelle Basile-Doelsch , Jérôme Balesdent , Sylvain Pellerin

Basado en el trabajo de Michel Robert -Institut national de recherche agronomique París, Francia.-

 

 
La acumulación de Materia Orgánica en el suelo reduce el calentamiento global, ¿mito o realidad? (Inglés).

Jose Navarro Pedreño. María Belén Almendro Candel. Antonis A. Zorpas.

 

La «Rizodisposición», el factor clave para la formación de Materia Organica en el suelo (MOS). (Inglés).

Sebastián Villarino. Priscila Pinto. Robert B Jackson. Gervasio Piñeiro.

 
La clave está en la relación C/N

Alberto Pérez.