El proyecto circular Humus-Spain y el proyecto de Real Decreto /2020

PROYECTO DE REAL DECRETO /2020, POR EL QUE SE ESTABLECEN NORMAS PARA LA NUTRICIÓN SOSTENIBLE EN LOS SUELOS AGRARIOS

 

El proyecto circular Humus-Spain se encuentra completamente alineado con este Real decreto que regula la fertilización de los suelos y la producción de fertilizantes comienza diciendo lo siguiente:

La sociedad actual demanda de las Administraciones Públicas la aplicación de una política que permita disminuir el impacto ambiental de la aplicación en los suelos agrarios de productos fertilizantes y otras fuentes de nutrientes o materia orgánica, todo vez se alcanza el nivel de producción agrícola necesario para proveer al sistema alimentario.

Por otro lado, la Comisión Europea también integra transversalmente la política medioambiental en las demás políticas comunitarias, como se refleja en el Pacto Verde Europeo. Entre las herramientas principales de este pacto en el sector agrario, se encuentra la Estrategia «De la granja a la mesa» en donde se busca diseñar un sistema alimentario justo, saludable y ecológico. Esta estrategia impone unos objetivos ambientales muy ambiciosos entre los que se encuentra uno referido a la fertilización y buen estado agronómico de los suelos. Establece como meta reducir, al menos, a la mitad las pérdidas de nutrientes, sin deteriorar la fertilidad del suelo.

Aunque existen normas sectoriales que ya regulan aspectos concretos en el citado ámbito, se hace preciso aprobar una norma que establezca un marco general básico, de aplicación en toda España, para conseguir, regulando un aporte sostenible de nutrientes en los mencionados suelos, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y otros gases contaminantes, en especial el amoniaco, evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas, preservar y mejorar las propiedades biológicas de los suelos agrarios, potenciando su manejo como “suelos vivos”, evitar la acumulación de metales pesados y otros contaminantes en los suelos agrarios, y preservar la biodiversidad ligada a los suelos agrarios.

Si se leen los objetivos del proyecto se podrá comprobar su sintonía con los de este real decreto:

a) Gestión sostenible de la nutrición de los cultivos
b) Mantenimiento o incremento, en su caso, de la materia orgánica de los suelos agrarios

c) Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y lucha contra el cambio climático

  1. d)  Reducción de emisiones de otros gases contaminantes, en especial el amoniaco
  2. e)  Evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas
  3. f)  Preservar y mejorar las propiedades biológicas de los suelos agrarios, potenciando su manejo como “suelos vivos”
  4. g)  Evitar la acumulación de metales pesados y otros contaminantes en los suelos agrarios
  5. h)  Preservar la biodiversidad ligada a los suelos agrarios.

Enlace al contenido completo de este Real Decreto

Plan europeo para la producción agrícola

La agricultura ecológica desempeñará un papel esencial en el desarrollo de un sistema alimentario sostenible para la UE cuyo objetivo será el de producir alimentos de alta calidad con bajo impacto ambiental, y es en este punto donde el proyecto circular Humus-Spain puede contribuir con una gestión sostenible de los biorresiduos y la producción de fertilizantes orgánicos para esta agricultura ecológica.

«La producción ganadera es fundamental en la organización de la producción agrícola de las explotaciones ecológicas, ya que proporciona la materia y los nutrientes orgánicos necesarios para la tierra en cultivo y contribuye así a la mejora del suelo y al desarrollo de una agricultura sostenible”. (Artículo 4.14 Reglamento (CE) 834/2007).

La producción ecológica se encuentra completamente alineada con la estrategia «de la granja a la mesa» del Pacto Verde, que ha fijado un objetivo de «al menos el 25 % de las tierras agrícolas de la UE dedicadas a la agricultura ecológica de aquí a 2030».

 

Para alcanzar este objetivo y ayudar al sector de la agricultura ecológica a alcanzar todo su potencial, la Comisión presenta un plan de acción para la producción ecológica en la UE. Un plan de acción que se divide en tres ejes interrelacionados. Sobre el tercero de ellos titulado «Los productos ecológicos dan ejemplo: mejorar la contribución de la agricultura ecológica a la sostenibilidad» puede actuar el proyecto.

El objetivo de la comisión es mejorar la contribución del sector orgánico a los retos medioambientales y de sostenibilidad mediante acciones centradas en reducir la huella climática y medioambiental del sector, aumentar los rendimientos de los cultivos, desarrollar alternativas a los insumos conflictivos y otros productos fitosanitarios, mejorar el bienestar de los animales, y hacer un uso más eficiente de los recursos.

La puesta en marcha del proyecto circular Humus-Spain está completamente alineada con esta estrategia de la Comisión. El uso de las enmiendas orgánicas que se obtendrán como resultado del reciclaje de estiércoles, servirán para abastecer de fertilización orgánica a los cultivos ecológicos por un lado. Y el propio reciclado de los residuos ganaderos mejorará las condiciones de los propios animales en la granja, y reducirá los efectos negativos que para el clima tiene su acumulación o mal uso como fertilizante nitrogenado.

El uso de fertilizante orgánico a nivel local, reducirá la dependencia de la producción externa de fertilizantes inorgánicos, lo que contribuirá a reducir la huella de carbono tal y como pretende la UE.

 

La agricultura ecológica con aproximadamente un 30% más de biodiversidad que la tierra cultivada convencionalmente, contribuye a la protección del medio ambiente y el clima, la fertilidad a largo plazo del suelo, un medio ambiente no tóxico y unos altos niveles de bienestar animal.

 

Descubre aquí todo sobre este plan europeo para la producción agrícola:

 

 

Conoce aquí el verdadero potencial del humus de lombriz.

Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC)

 

Los informes del IPCC señalan al sur de Europa y la cuenca del Mediterráneo como las zonas más expuestas a los impactos derivados de la crisis climática, por lo que para España ésta es una cuestión esencial: sin una adecuada acción en materia de mitigación, las capacidades adaptativas se verán irremediablemente desbordadas.

De acuerdo al artículo 7 del mencionado Acuerdo de París, el Gobierno español a desarrollado el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) 2021-2030 que se define como un instrumento de planificación básico para promover la acción coordinada frente a los efectos del cambio climático en España. Para ello el plan define objetivos, criterios, ámbitos de trabajo y líneas de acción para fomentar la adaptación y la resiliencia frente al cambio del clima. Su elaboración es el resultado de un proceso colectivo de análisis, reflexión y participación pública y empieza diciendo:

 

«El Plan Nacional de Adaptación cumple el objetivo fundamental de dar cumplimiento y desarrollar -a nivel de Estado español- los compromisos que nuestro país ha adquirido en el contexto internacional de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) cuyo artículo 4.1(b) establece que las Partes deberán formular, aplicar, publicar y actualizar regularmente programas nacionales y, según proceda, regionales, que contengan (…) medidas para facilitar la adaptación adecuada al cambio climático».

 

El Plan coordinado por de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) en sí no tiene objetivos establecidos y no aporta soluciones, si  no que se pretende integrar todos los proyectos e iniciativas encaminados a lograr una adaptación al cambio climático en España, en los distintos sectores, sistemas, ámbitos y niveles, buscando de forma activa la interacción entre todos ellos con el fin de que puedan beneficiarse mutuamente de los resultados que se vayan alcanzando. De esta manera se creará una base de datos estructurada a la que podrán acceder las partes interesadas para desarrollar sus propias estrategias.

El papel de  la OECC consiste en promover la generación de datos, herramientas e información relevantes para el desarrollo de cada evaluación de impactos y facilitar los procesos participativos.

Es decir, que la razón de ser de este plan, es que las estrategias de mitigación por si solas, de manera independiente no pueden solucionar los problemas ambientales, se necesita de una previsión, de unos datos, de contestar a ciertas preguntas, para después si, poder desarrollar estrategias adecuadas.

Preguntas como estas:

  • ¿Cuáles son los impactos clave del cambio climático a largo plazo?
  • ¿Hasta qué punto la adaptación puede reducir los efectos negativos del vulnerabilidad e cambio climático?
  • ¿Qué puede hacer un país o comunidad para adaptarse al cambio climático?
  • ¿Cómo pueden desarrollarse y evaluarse mejor las políticas de adaptación?

 

De las lineas de trabajo que comprende el PNACC, El Proyecto Circular Humus-Spain puede jugar su rol de actuación en varias de ellas, veamos como:

Agricultura: se ha demostrado que la mejor enmienda orgánica para la nueva y creciente agricultura de conservación, agricultura de precisión, y agricultura ecológica es el humus de lombriz, que será el subproducto obtenido como resultado del reciclaje de los biorresiduos recogidos por la planta de reciclaje. El uso de estas enmiendas en sustitución de fertilización química, está en concordancia con el objetivo del Gran Pacto Verde Europeo, de alcanzar una superficie agrícola ecológica de al menos el 25% para el 2030.

 

Áreas costeras: Aunque aparentemente no tendría relación con la actividad del proyecto, en realidad si lo tiene. Uno de los problemas actuales al que se están enfrentando las zonas costeras es el de la invasión de algas invasoras asiáticas. Además de los problemas que causa en el equilibrio del ecosistema marino, su retirada y acumulación también supone un problema por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y de mal olor.  Normalmente este biorresiduo acaba en las incineradoras municipales con el consiguiente daño ambiental. Además es un desperdicio no reutilizar esta biomasa tan rica en nutrientes para la agricultura. Tratando este biorresiduo en las ECOpilas de la planta de reciclaje del proyecto, se podrán reciclar para valorizarlo y convertirlo en un rico biofertilizante que puede utilizarse para la fertilización de suelos agrícolas.

 

Ciudad, urbanismo y vivienda: no cabe duda de que las ciudades se están transformando en lugares más sostenibles y sensibles con la naturaleza. La llamada agricultura urbana es toda una tendencia y cada vez encontramos más huertos urbanos. El humus producido en la planta de reciclaje puede ser utilizado como fertilizante en los espacios verdes de las ciudades. La ventaja principal con respecto a otros tipos de fertilizantes es su gran capacidad de retención hídrica, lo que constituye un gran ahorro en agua.

Por otro lado, recientemente se ha publicado un reporte científico sobre las ventajas a nivel de salud que constituye abonar los parques y jardines urbanos con humus. Su alto contenido en microbiota combate los patógenos del suelo y lo hace más seguro cuando se entra en contacto con este.

 

Protección de la salud: uno de los retos a nivel mundial es el de poder abastecer de alimentos a su creciente población y hacerlo de una forma segura. La actual pérdida de superficie agrícola debido a los cambios climáticos y al abusivo uso de la fertilización química, pone en peligro el poder abastecer de alimentos a toda una población mundial. Esto podría aumentar el uso de fertilización química para maximizar las cosechas y compensar esa pérdida de superficie agrícola. Esta mayor dependencia de la fertilización química amenaza la salud alimentaria.

Por contra, el reciclaje de estiércoles para su conversión en fertilizantes orgánicos, podrá abastecer a una mayor superficie de cultivos libres de químicos para la producción de alimentos más sanos y seguros.

 

Conservación biodiversidad: La recuperación de suelos empobrecidos resulta de vital importancia para la conservación y expansión de la biodiversidad terrestre. La biorremediación de suelos se ha posicionado como la mejor estrategia para afrontar este cometido. El uso de materia orgánica para recuperar superficie de suelo sin vida está creciendo exponencialmente por los óptimos resultados que se están obteniendo en aquellos lugares donde se emplean. La planta de BIOreciclaje que propone el proyecto, podrá suministrar grandes cantidades de estos compuestos orgánicos obtenidos como resultado del proceso de ECOreciclado, a empresas dedicadas a la recuperación de ecosistemas.

 

Suelos y desertificación: de todas estas lineas de actuación, es en la del suelo donde el Proyecto Humus-Spain juega su mayor papel.

Una parte importante de la superficie del territorio español está amenazada actualmente por procesos de desertificación, especialmente como consecuencia de los incendios forestales y de la pérdida de fertilidad en suelos de regadío por salinización y erosión. Las proyecciones del cambio climático señalan un incremento de dichos problemas de forma generalizada y, especialmente, en la España de clima mediterráneo seco y semiárido. De hecho, el Gobierno español ha declarado a la desertificación como el mayor problema ambiental de nuestro país.

Una de las estrategias más efectivas para luchar contra la desertificación y el cambio climático es el aporte de Materia Orgánica (MO) al suelo para cambiar su estructura y perfil isohúmico. Suelos ricos en MO son suelos vivos capaces de retener agua y de capturar carbono para sustentar una mayor y mejor vegetación. La puesta en marcha del proyecto podrá producir una gran cantidad de MO para llevar a acabo esta estrategia.